El canciller de Brasil, Aloysio Nunes, cree que su país «no gana nada» con el eventual traslado de su Embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, propuesta por el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, según dijo en una entrevista publicada hoy por O Estado de Sao Paulo.

«No solo es una cuestión de comercio. Es una condición de respeto de Brasil a la ley internacional», aseguró el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, quien será substituido a partir del próximo 1 de enero por Ernesto Araujo.

Siguiendo los pasos de Estados Unido, Bolsonaro ha anunciado su deseo de trasladar la Embajada de Brasil en Israel a la Ciudad Santa, una decisión que podría tener un impacto económico en el país sudamericano por la importancia del mercado árabe en las exportaciones de carne.

«Nosotros no ganamos nada. Es una pauta que las autoridades de Israel nunca nos colocaron», agregó el canciller.

Nunes, quien ocupa la cartera de Exteriores desde 2017, valoró la aproximación de Brasil a Estados Unidos, que Bolsonaro pretende profundizar durante su gestión, y no teme por las relaciones entre el país sudamericano y China, su mayor socio comercial desde 2009.

«Creo que seremos obligados a tomar partido a medida que la confrontación entre China y Estados Unidos adquiera un tono más dramático. Sería un error. No creo que el próximo Gobierno incurra en él», agregó.

También abordó la situación del Mercosur, bloque integrado por Brasil, Uruguay, Argentina y Paraguay, y que Bolsonaro ha prometido «revisar» cuando llegue al poder.

Según el canciller, las reglas del Mercosur no son «inalcanzables» y es posible discutir su condición de unión aduanera, la cual obliga a que la negociación de acuerdos comerciales sea realizada en bloque.

«Después de todo lo que hicimos estos dos años es necesario un momento de reflexión sobre cómo podemos mejorar el Mercosur, manteniendo el bloque», opinó el canciller.