El PP de Ourense pierde definitivamente la mayoría absoluta en la Diputación Provincial gobernada por Manuel Baltar, tras el recuento oficial, una circunstancia que implicará que el aún presidente en funciones tenga que recurrir a acuerdos para poder mantenerse en el cargo.



El escrutinio definitivo del 26M ratifica, como se preveía, que el PP ya no disfruta de la mayoría absoluta por una diferencia de 850 votos en el partido judicial de Ourense.

La polémica familia

Estos resultados ponen fin a tres décadas de holgado mandato del PP al frente de la institución, primero con el expresidente José Luis Baltar, inhabilitado para cargos públicos por una sentencia firme como autor de un delito prevaricación continuada, por enchufar a un centenar de personas en la Diputación en unas semanas para que su hijo ganase el congreso de su sucesión al frente del partido, y en los últimos tiempos con ese hijo, Manuel. La pérdida del poder absoluto de la saga Baltar es un símbolo de un cambio de era, que reduce a recuerdos del pasado el fortalecimiento de las victorias del PP con porcentajes de voto en la provincia próximos al 60%.

No era un apoyo sin precio: tanto Fraga en su día como Feijóo en la actualidad han tenido que ceder al requisito de no injerencia en los asuntos de la provincia. El episodio más notorio fue el encierro en 2004 de seis diputados autonómicos en un piso de Santiago, que durante horas pusieron en jaque la mayoría absoluta de Manuel Fraga en el Parlamento gallego. Reclamaban más poder para la provincia. Los resultados electorales, trabajados con máquinas de asfaltar, polideportivos o contrataciones de personal, les garantizaron la independencia de Santiago que reclamaban.

Eran polémicas las declaraciones de Baltar padre, que presidió la Diputación entre 1990 y 2011. “Haces un favor y al día siguiente estás en el juzgado. Con estas cosas hay que andar con mucho cuidado, ni se puede hablar por teléfono. Te enganchan y mira como está la gente, procesada simplemente por llamar y pedir una recomendación”, decía con respecto a la imputación de su hijo, quien traficó con un puesto en la Diputación para acostarse con una mujer.

Su hijo, Manuel, no es dado a grandes declaraciones ni tiene el tirón popular del padre, los resultados electorales así lo demuestran.

El expresidente de la Diputación y del PP de Ourense José Luis Baltar, en el banquillo.

Las opciones de poder

Con estos resultados, el partido judicial de Ourense (37 municipios) se ha erigido como clave para el cambio en la diputación, al perder el PP dos diputados respecto a las elecciones pasadas y, en el futuro inmediato, a la espera de posibles pactos.

Tanto en el ayuntamiento como en la diputación, no reside únicamente en Jácome. Baltar necesitará a Ciudadanos, y si el partido de Albert Rivera ha entrado con dos concejales en el ayuntamiento ha sido con la candidatura de quien fuera mano derecha del alcalde durante el último mandato, que a pocas semanas de las elecciones cambió de partido y se erigió en candidato de Cs a la alcaldía.

Con ello, se abre un escenario inédito en la Diputación, ya que por primera vez el presidente provincial estaría obligado a pactar para seguir en el gobierno donde al PP le valdría sumar tanto el escaño de Ciudadanos como de Democracia Ourensana.

Y sobre este particular, el líder de DO Gonzalo Pérez Jácome se mostró en el día de ayer partidario de un acto a cuatro con el resto de fuerzas de la oposición para «sacar a la saga Baltar» de la institución provincial.

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