La actualidad política aún puede sorprendernos. Cuando todo el mundo se esperaba que el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) llevase a cabo la denuncia por intrusismo contra la líder del partido de extrema derecha Vox en Madrid, Rocío Monasterio, la organización la ha archivado alegando que no la pueden investigar porque cuando cometió las presuntas infracciones no era colegiada.

La actual líder de Vox en Madrid ha negado su culpa, pero no ha desmontado las pruebas. Monasterio se hizo pasar por arquitecta entre 2002 y 2009. Firmó planos, se presentó como arquitecta ante clientes y en artículos de prensa y no completó la carrera hasta octubre de 2009. Se colegió el 21 de diciembre de ese año.

El motivo esgrimido por la COAM sorprende porque equivaldría a dar vía libre a quienes ejerzan la profesión sin título y va en contra de la propia organización. La Comisión de Deontología, el órgano del COAM que rechazó la denuncia, dice que las leyes y estatutos de la profesión le impiden sancionar a Monasterio:

«Se trata de actos ejecutados precisamente por quien no ostentaba la condición de arquitecto colegiado en el momento de su comisión, por lo que la competencia para su conocimiento queda extramuros de las competencias de esta Comisión».

La denuncia no tenía posibilidad de éxito jurídico porque los hechos ocurrieron hace más de una década y ya han prescrito, pero sí tendría ecos políticos, ya que esta denuncia supondría la petición de dimisión de Monasterio con una base sólida.

Monasterio cometió las supuestas ilegalidades en los años del boom inmobiliario, antes de su entrada en política. Además de operar sin título, ha sido acusada de engaño por sus clientes. Desde octubre ha sido constante la revelación de casos de irregularidades sobre aquellos años.

Vídeo Recomendado:

Deja un comentario