La facultativa Isabel Bellostas Escuderoha sido inhabilitada por el Colegio de Médicos de Madrid durante 364 días por una falta grave por “divulgar tesis no avaladas y contrarias a la evidencia sobre el origen y las causas del trastorno del espectro autista (TEA)

Bellostas Escudero, además, difundió «tratamientos e intervenciones carentes de total evidencia y con importantes riesgos para la salud de las personas”, según revela hoy EL PAÍS.

La denunciante fue la Confederación Autismo España, que ha hecho público el caso. “Nuestro objetivo primordial es proteger a las familias de mensajes y prácticas contrarias a la evidencia científica”, ha explicado un portavoz de la asociación, que agrupa a 77 asociaciones provinciales y regionales relacionadas con este trastorno.

Autismo España entregó el pasado agosto al Colegio de Médicos de Madrid una carpeta con los escritos de Bellostas sobre el autismo. Según el expediente sancionador, los hechos vulneran artículos del Código de Deontología Médica. La actuación de la facultativa incumple el deber de prestar a los pacientes “una atención médica de calidad humana y científica”, así como la “libertad de prescripción, respetando la evidencia científica y las indicaciones autorizadas”.

También va en contra de la obligación de “ofrecer consejos leales y competentes al paciente”, incluyendo “la promoción de actividades preventivas de valor probado”, así como del precepto que establece que la “publicidad médica ha de ser objetiva, prudente y veraz, de modo que no levante falsas esperanzas o propague conceptos infundados”.

Bellostas es conocida entre los antivacunas. La facultativa mantiene en varios escritos y entrevistas que pueden encontrarse en Internet tesis completamente contrarias a la medicina, como que las vacunas son peligrosas y están relacionadas con el autismo.

La facultativa llegó a dar falsas esperanzas a los padres al asegurar que el autismo es un trastorno reversible: “Cuando ya ha llegado el diagnóstico el futuro se hace negro o muy oscuro, porque no os dan esperanzas de recuperación. Pero no es verdad, solo que los médicos normales no están formados para recuperar a vuestro hijo”, defiende en una tesis.