En agosto de 2018, una votación histórica para legalizar el aborto en Argentina fracasó en el Senado. Sin embargo, los defensores y defensoras de los derechos de las mujeres, incluida Amnistía Internacional, se comprometieron a seguir luchando convencidos de que, más temprano que tarde, el aborto será ley. Decenas de miles de mujeres salieron a las calles para manifestarse en favor del aborto legal, decididas a seguir presionando al gobierno.

Tras ser electo, el presidente Alberto Fernández anunció que iba a impulsar la legalización del aborto. “Es un problema de salud pública que debemos resolver», declaró.

El debate en torno a la despenalización y la legalización del aborto en Argentina ha situado la cuestión del aborto en la agenda pública de la nación. El movimiento de mujeres y las generaciones más jóvenes han hecho oír su voz en esta lucha.

En respuesta a la noticia de que el recién investido presidente argentino, Alberto Fernández, presentará dentro de diez días un proyecto de ley para legalizar el aborto, Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, ha declarado:

“El Congreso ahora debe escuchar las demandas de decenas de miles de mujeres que han luchado para tener el control de lo que hacen sobre sus cuerpos. Es hora de que Argentina se una a la lista de países que han legalizado la interrupción del embarazo y diga ADIÓS al aborto clandestino.

El acceso a un aborto sin riesgos es un derecho humano. Sin embargo, en Argentina el aborto es restringido, y sólo está a disposición de las mujeres cuya vida o salud corran peligro, o cuando el embarazo sea consecuencia de una violación. La legalización del aborto sería un paso realmente histórico para nuestro país, y las mujeres podrían mirar hacia delante, a un futuro en el que sus derechos se respeten y en el que ellas sean tratadas dignamente.”

Amnistía Internacional