La Cámara Baja de EE.UU. aprobó este jueves de nuevo una resolución que urge al presidente estadounidense, Donald Trump, a que retire el apoyo militar que brinda a Arabia Saudí en la guerra en el Yemen, después de que el Senado hiciera lo propio hace un mes.

La votación (245-175) de hoy jueves en esa cámara, controlada por los demócratas, se suma a la petición que hizo en marzo la Cámara Alta, que tiene mayoría republicana.

La declaración, que requeriría que Trump retire a las fuerzas militares de Estados Unidos en el Yemen a menos que estén combatiendo a Al Qaeda, ganó popularidad entre los legisladores tras el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi el pasado 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul.

La Casa Blanca ha amenazado con vetar la resolución asegurando que plantea «serias preocupaciones constitucionales» y que se basa en una «premisa errónea».

«Espero que todos los que se preocupan por la gente del Yemen entiendan que la legislación en el pasado, no los benefició. De hecho, funcionará en su detrimento», apuntó el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, al Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes la semana pasada.

El voto en ambas Cámaras del Congreso sirve de termómetro para ver cómo los legisladores conciben la relación entre Washington y Riad después del asesinato de Khashoggi.

Trump ha definido a Arabia Saudí como un gran aliado en la región y se ha opuesto a que el asesinato de Khashoggi cambie los lazos entre ambos países, por lo que la aprobación de esta medida se ve como un revés político para su gestión.

En caso de que Trump cumpla su amenaza y vete la resolución, sería la segunda vez en las últimas semanas que el mandatario usa ese poder presidencial para rechazar una medida del Congreso.

A mediados de marzo, Trump emitió su primer veto de su Presidencia para defender su declaración de emergencia en la frontera con México y la consecuente desviación de fondos para la construcción de un muro.

Además de la retirada de las tropas, el Senado añadió en diciembre una resolución para señalar al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, como «responsable» del asesinato de Khashoggi

El conflicto armado en el Yemen comenzó en 2014, cuando los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, ocuparon Saná y otras provincias del país.

La contienda se recrudeció después de que la coalición árabe, apoyada por Estados Unidos, encabezada por Arabia Saudí y que ha admitido ataques en los que han muerto decenas de civiles, entrara en la guerra en marzo de 2015.

De acuerdo a la ONU, este conflicto ha causado la peor crisis humanitaria del mundo.