El conseller catalán de Acción Exterior, Alfred Bosch, mantuvo hoy en Roma encuentros con representantes de la sociedad civil italiana que han firmado un manifiesto en contra del juicio al procés, así como con miembros de los principales partidos políticos.

«Son representantes de la sociedad civil que han impulsado un manifiesto a favor de que haya un diálogo y que las cuestiones políticas se diriman en torno a una mesa y no con juicios injustos o enviando a gente a la cárcel», dijo Bosch a un grupo de periodistas.

El manifiesto, llamado «Cataluña, Europa y la democracia» y que fue publicado hace unos días en varios medios digitales de izquierda, señala que «judicializar y castigar con años de prisión una cuestión de ideas no es una solución» y ya lo han firmado más de 700 personas, entre académicos, periodistas, juristas y algunos políticos.

En la sede de la delegación del Gobierno catalán en Roma, Bosch se mostró muy satisfecho y agradecido con los firmantes de ese manifiesto, que «tienen claro que no se puede cometer un error histórico, ya que judicializando o encerrando a la gente en la cárcel se comete un error que no va a ayudar en nada»

En Roma también se reunió con representantes de «los principales partidos políticos del arco parlamentario», pero no quiso dar detalles apelando a la necesaria discreción.

Acerca de la presentación hoy por la Fiscalía de Cataluña de una querella contra Quim Torra por desobediencia, por negarse a retirar los lazos amarillos de edificios institucionales, Bosch atribuyó la polémica a la campaña electoral.

«Está claro que hay una necesidad por parte de la población en general y desde el Gobierno catalán, en una iniciativa liderada por el presidente Torra, de hacer presente esa protesta por la existencia de presos políticos y juicios injustos, la necesidad de buscar oros cauces», afirmó.

«Pero luego está la campaña electoral, y un partido como Ciudadanos, que ve sus posibilidades menguadas y se aferran a estos temas simbólicos, que son aceptados de una forma muy amplia en la sociedad catalana, para ver si esto les da presencia mediática. Hay que hablar claro, están usando estos temas para generar polémicas, nosotros no lo vamos a aceptar», aseguró.

Y sobre la evolución de la crisis, el conseller expresó la necesidad de que «se pueda hablar en torno a una mesa, que nadie se levante de esta mesa como hizo el gobierno de Pedro Sánchez hace ahora unas semanas y que entre todos podamos encontrar una forma decente de redirigir el conflicto a partir de la diferencia, porque es evidente que hay diferencias muy importantes, que podamos encontrar un marco común».

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