Jair Bolsonaro no cesa su temeraria campaña para minimizar la emergencia provocada por la pandemia del Covid-19 y volvió a relativizar el impacto del coronavirus, cuestionado las cifras de muertos y reavivando su disputa con los gobernadores de los 27 estados de su país, quienes, en mayor o menor medida, han impuesto medidas restrictivas para contener la propagación del virus.

Esta vez, Bolsonaro comparó la pandemia del coronavirus con las muertes por accidentes de tránsito: «¿Algunos van a morir? Van a morir, lo siento. Así es la vida. No se puede detener una fábrica de automóviles porque hay muertes en accidentes de tráfico», declaró el mandatario este viernes en una entrevista al canal Band TV.

Asimismo, sugirió que algunos estados del país podrían estar manipulando las estadísticas: «¿Cuántos mueren de gripe A? Unas 700 personas por ahí. ¿Y todos tienen coronavirus? Esta es una señal de que el estado de Sao Paulo está manipulando, queriendo hacer un uso político de los números».

«En Río de Janeiro, hasta los datos de ayer había 9 muertos, y 58 en Sao Paulo. Sé que hay una diferencia de población, pero es una cifra demasiado grande para Sao Paulo. No puede haber un juego de números para favorecer intereses políticos. No me creo esos números de Sao Paulo, sobre todo por las medidas que tomó el gobernador Joao Doria», subrayó el presidente.

El presidente, quien previamente declaró que el coronavirus es una «gripecita» y que los medios de comunicación han causado alarma en la población, dijo también que piensa que «mucha gente ya fue infectada en Brasil, hace pocas semanas o meses, y que ellos ya desarrollaron anticuerpos que ayudan a que el virus no prolifere».

El mandatario rechazó las acusaciones de que está preocupado “con la economía y no con la vida”, pero insistió en que “con la economía quebrada, habrá una pérdida de vidas gigantesca”. “Quien tenga un empleo, que vaya a trabajar”, sentenció.