Por André Abeledo Fernández
Auténticos psicópatas de libro, clasistas sin escrúpulos, ni sentido común, gobiernan paises tan poderosos como EEUU o tan importantes como Brasil.

Donald Trump endurece bloqueos y guerras económicas contra Cuba, Venezuela e Irán en plena pandemia.

Y eso no es tan solo terrorismo de libro, es un intento de que la pandemia del COVID-19 actúe como arma de guerra en golpes de Estado y agresiones militares, como lo hacía la peste negra en la Edad Media a la hora de asediar castillos y ciudades.

Payasos de ultraderecha como Donald Trump, Bolsonaro el presidente de Brasil o Duque el presidente de Colombia, muestran su verdadera cara al continuar con sus estrategias bélicas y desestabilizadoras en plena pandemia.

Es de esperar que gobernantes tan insolidarios, estupidos y clasistas pongan sus intereses personales y los de su clase social por encima de la vida de su propio pueblo y de los pueblos del mundo.

Pero esta clase de psicópatas con pocas luces parecen no darse cuenta de que el nuevo #coronavirus no entiende de clases sociales a la hora de infectar y matar.

Estos iluminados que lo mismo niegan el calentamiento global, que le quitan importancia a una pandemia, mantienen el apoyo de un amplio sector de unas sociedades que parecen ciegas o que han sido idiotizadas por sus mandatarios desde los medios de comunicación que controlan. En parte yo tampoco encuentro una explicación coherente.

No son actitudes muy diferentes a las tomadas por Boris Johnson en el Reino Unido,  hasta que el pueblo británico le puso freno y le obligó a rectificar.

En Europa también nos hemos encontrado con la insolidaridad de paises como Alemania, o actitudes grotescas como las de Holanda, que se niegan a ayudar a sus socios y aliados a parar una pandemia que sin duda tarde o temprano también llegará con fuerza a sus territorios.

En medio de toda esta mediocridad, insensatez, irresponsabilidad, insolidaridad y clasismo, nos encontramos como siempre el ejemplo solidario de Cuba y también de Rusia, China, o Venezuela, que a pesar de bloqueos y sanciones económicas ilegales y terroristas por parte de los EEUU han decidido trabajar juntos para salvar a la humanidad de esta pandemia.

Los pueblos del Estado español, de Europa y del mundo debemos tomar nota de quienes son los amigos y quienes los enemigos tras vencer a esta pandemia. 

Y también entender que los sectores estratégicos deben ser nacionalizados, que la economía no se regula sola, que el Estado debe regular, no solo observar.

Y que es necesario recuperar la soberanía y dejar de ser lacayos de los EEUU, la OTAN y la UE que a la hora de la verdad ni están, ni se les espera.