El Banco de España apunta a una prolongación del actual periodo expansivo en el corto y medio plazo tras publicar la actualización de sus proyecciones macroeconómicas, donde mantiene que la economía española crecerá el 2,4% en 2019, el 1,9% en 2020 y el 1,7% en 2021.

Se trata de una muestra más de la necesidad de subir los salarios y de acabar de una vez con las mentiras interesadas provenientes de ciertos sectores, incluidas las del propio Gobernador, que critican la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 900 euros este año. Y es que, según demuestra el informe del gabinete económico de CCOO “La subida del salario mínimo en 2019. Una visión territorial y por federaciones”, la subida del SMI no solo no destruye, sino que lo crea.

El estudio refleja que la subida del salario mínimo beneficia al 7,4% de los asalariados, 7% de los asalariados a tiempo completo y 8,4% de los asalariados a tiempo parcial. Tendrá como principales beneficiarios a los jóvenes (17,3%), las mujeres (8,9%), los asalariados/as temporales (12,8%), los sufren más la rotación laboral (14,1%, en aquellos con una antigüedad en la empresa inferior al mes), los migrantes económicos (8%), los que cuentan con pocos estudios (14,4%), los trabajadores y trabajadoras agrarios (26,7%), y los ocupados en pequeñas y grandes empresas (la distribución por tamaño de empresa se encuentra polarizada entre ambos extremos de la distribución).

El informe demuestra que se ha producido un incremento de 2.000 millones de euros en subidas salariales para ese 1.213.000, un monto que incentiva el consumo, ya que un 25% se destinaría a ahorro y un 75% al consumo, según estima el sindicato, y que derivará en la creación de 124.000 empleos nuevos. Del grueso de trabajadores con estudios primarios o de baja cualificación, un 86,8% han mantenido su empleo, en el mismo promedio que los últimos 4 años.

Si la economía crece, los salarios también deben aumentar. Más aún cuando ya se ha demostrado que este aumento de los salarios no está impactando negativamente en el empleo. Ha sido el propio director general de Economía y Estadística del BdE el que ha reconocido la incertidumbre sobre sus propios datos y conclusiones; por tanto, si es demasiado pronto para tener datos rigurosos el BdE debería haberse abstenido de cualquier pronunciamiento y evitar distorsiones económicas y en la negociación colectiva. Además, el problema es que, en este caso como en otros muchos posicionamientos de la institución, hay sesgos de parcialidad.

Subir salarios es una medida de justicia social y altamente positiva que está ayudando a que se genere más empleo en nuestro país y a que aumente el consumo de las familias. Las empresas deben implementar la subida del SMI para este año e ir en la dirección marcada por el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) para 2020, que son los 1.000 euros de salario mínimo por convenio. Negar esta subida de los sueldos con mentiras y falsedades supone un acto de partidismo manifiesto, además de generar una alarma social infundada.

Los informes del Banco de España contradicen las declaraciones de su gobernador. No se puede afirmar que la economía española va a seguir creciendo tres años más (más los cinco anteriores) y, seguidamente, que no es conveniente subir los salarios. La riqueza que se genera en este país se debe repartir de manera equitativa entre los trabajadores y trabajadoras, no dejarla en manos de unos pocos.

Una institución como el Banco de España no puede crear alarma social en relación a un tema tan importante como es la subida del SMI solo porque sus dirigentes tengan una ideología determinada que va en contra de los intereses de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas.