La ONU, la Unión Europea, la Unión Africana y la Liga respaldaron hoy el plan de reconciliación para Libia diseñado por el enviado especial de Naciones Unidas, Ghassam Salame, e instaron a todas las partes a implicarse en la preparación de los comicios previstos para este año.

Reunidos al margen de la cumbre de la Liga Árabe que se celebra este domingo en el país norteafricano, los miembros del denominado Cuarteto para Libia respaldaron, asimismo, la Conferencia Nacional que se prevé celebrar el 16 y 17 de abril en la ciudad libia de Ghadamés, próxima a la frontera con Argelia.

«Tras una reunión productiva con nuestros socios en el Cuarteto de Libia, la palabra que describe lo que pienso y siento acerca de Libia hoy es esperanza», aseguró al termino del encuentro el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

«La situación es difícil, pero es esencial que utilicemos esta ventana de oportunidad para ayudar a promover una solución liderada por Libia», agregó el diplomático, que presidió la reunión junto a la alta representante de Política Exterior y Seguridad de la UE, Federica Mogherini

Junto a ellos completaron la mesa el presidente de la comisión de la UA, Moussa Faki y el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abul Gheit.

Asimismo estuvo presente el propio Salame, jefe de la misión de la ONU para Libia (UNSMIL), quien el viernes levantó una polémica polvareda al acusar a las elites políticas de Libia de alcanzar «un grado de corrupción inconcebible»

En una entrevista con un canal de televisión árabe, Salamé afirmó que esa pillaje de los recursos energéticos y naturales de todos los libios permite «que cada día haya un nuevo millonario en un estado amenazado por la violencia.

La denuncia fue recriminada con dureza por varios miembros del Consejo de Estado, una estancia consultiva establecida en 2015 por el entonces enviado de la ONU Bernardino León como parte de un plan de paz que solo sirvió para ahondar aún más la división política en Libia.

Sin poder Ejecutivo, el Consejo de Estado lo conforman políticos de los dos focos de poder en el país, el gobierno sostenido por la ONU en Trípoli y el Parlamento en Tobruk, que se trasladó a esta localidad del este de Libia hace cinco años tras no reconocer el resultado de las legislativas de 2014.

La declaración de Salame fue aprovechada por 40 de los diputados de Tobruk, que pidieron a la fiscalía del estado que abra una investigación

En caso contrario, sus declaraciones serán consideradas como una «extorsión política que tiene como objetivo presionar a los políticos para que acepten lo que les será dictados en la Conferencia Nacional», señalaron.

«Esta conferencia es clave para el desarrollo del plan de paz. El objetivo es que participen en ella todas las partes implicadas» en la guerra civil que desde 2014 ensangrenta el país, explicó a Efe una fuente próxima a la reunión en Túnez.

Crucial para la ONU, la Conferencia Nacional siempre ha contado con la oposición del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Parlamento en Tobruk, jefe del Ejército regular Libio (LNA), principal milicia del país, y hombre fuerte de Libia.

Contrario también a la consulta electoral, la postura de Hafter, al que apoyan Rusia, Egipto y Arabia Saudí, comenzó a cambiar en julio de 2018 después de que fuera invitado por el presidente francés, Emmanuel Macron, a París

Una visita en la que se le reconoció como líder legítimo, al mismo nivel que Fayez al Serraj, jefe del gobierno sostenido por la ONU en Trípoli.

Siete meses después, la victorias militares en Derna -corazón del yihadismo en Libia-, Bengasi, segunda ciudad en importancia del país, y en la región del sur, clave en el trafico de migrantes-, le han convertido en el hombre fuerte.

A ello se suma el control absoluto de la industria petrolera, que logró el pasado febrero al arrebatar a Trípoli el dominio sobre los yacimientos petroleros de AL Fil y Al Sharara, fundamentales para la supervivencia energética y económica de la capital.

«Los factores han cambiado. Ahora si estamos mucho más cerca de la comicios. El objetivo es que todo esté listo para finales de este año. El cuarteto dará hoy un fuerte impulso a este proyecto», explico a Efe una fuente diplomática europea antes de iniciarse el encuentro en Túnez.

«Existe un consenso, tanto en el cuarteto como en los países vecinos, de que la estabilidad es necesaria y beneficia a todos, y en particular a los libios, cansados de años de guerra. Estamos en la buena línea», remarcó.

La reunión se produce apenas unos días después de que Hafter, un exmiembro de la cúpula militar que en 1969 contribuyó al golpe de Estado que aupó al poder a Muamar al Gadafi, fuera recibido en Riad por el rey de Arabia Saudí, Salman bin Adelaziz.

Y entre rumores de que sus fuerzas se están posicionando en los alrededores de la capital para asestar el golpe militar definitivo y hacerse conquistar la capital, que junto a la ciudad estado de Misrata son la única parte que no domina.