Javier F. Ferrero

Friedrich Wilhelm Nietzsche (15 de octubre de 1844-Weimar, 25 de agosto de 1900) fue considerado uno de los filósofos más importantes de la filosofía occidental, cuya obra ha ejercido una profunda influencia tanto en la historia como en la cultura occidental.

Ejerció mucha influencia sobre la literatura europea y la teología. Sus conceptos han sido discutidos y ampliados por personalidades como los filósofos alemanes Karl Jaspers,Martin Heidegger y Peter Sloterdijk, el filósofo judío Martin Buber, el teólogo germano-estadounidense Paul Tillich, y los escritores franceses Albert Camus y Jean-Paul Sartre. La proclama de Nietzsche «Dios ha muerto» fue utilizada por teólogos radicales posteriores a la II Guerra Mundial en sus intentos por adecuar el cristianismo a las décadas de 1960 y posteriores.

El 3 de enero de 1889 Nietzsche fue detenido tras, al parecer, haber provocado algún tipo de desorden público, por las calles de Turín. Lo que pasó exactamente es desconocido. La versión más extendida sobre lo sucedido dice que Nietzsche caminaba por la Piazza Carlo Alberto, cuando un repentino alboroto que causó un cochero al castigar a su caballo llamó su atención. Nietzsche corrió hacia él y lanzó sus brazos rodeando el cuello del caballo para protegerlo, desvaneciéndose acto seguido contra el suelo. En los días siguientes, escribió breves cartas para algunos amigos, incluidos Cósima Wagner y Jacob Burckhardt, en las que mostraba signos de demencia y megalomanía.

A su colega Burckhardt escribió: «He tenido Caiphas puestos. Además, el año pasado fui crucificado por los doctores alemanes de una manera muy drástica. Wilhelm, Bismarck, y todos los antisemitas abolidos«.​ Nietzsche estaba enteramente sumergido en la locura.

En la historia familiar predominaban las enfermedades mentales: dos tías maternas tuvieron una enfermedad psiquiátrica, una de ellas se suicidó; un tío materno desarrolló un trastorno mental en la sexta década de la vida. Otro tío materno murió en un asilo. El padre de Nietzsche murió a los 35 años, se le describió como autista y estar en ausencia meses previos al fallecimiento.

La causa del hundimiento de Nietzsche ha sido un tema de especulación y origen incierto. Una de las causas más difundidas de la locura del filósofo es que sufrió sífilis durante su vida adulta. Deborah Hayden, en su libro Pox: Genius, Madness, and the Mystery of Syphilis (2003), comenta esto:

La súbita caída en picado de Nietzsche desde el pensamiento más avanzado de su tiempo a la más desesperada demencia se ha dicho a menudo que es como si hubiese sólo una separación muy sutil entre la locura y la sífilis terciaria, como si aquel 3 de enero, un numeroso ejército de espiroquetas se hubiese despertado de repente después de décadas de dormir profundamente y hubiese atacado su cerebro, en lugar de la realidad biológica que la paresia es un proceso gradual presagiado durante muchos años.

Dado su estado, su madre Franziska decidió llevarlo a una clínica en Jena bajo la dirección de Otto Binswanger. En su etapa en Jena presentó ataques de ira, golpeando a algunos compañeros de asilo, confundió a su cuidador con Bismarck y presentó severos desajustes conductuales tales como beberse su propia orina, ensuciar su cuerpo con heces y coprofagia.

Friedrich Nietzsche falleció en Weimar el 25 de agosto de 1900 después de contraer neumonía. Fue incinerado como su padre en la iglesia de Röcken.

El año inmediatamente anterior al brote psicótico había sido el más productivo de su carrera. Fue en 1888 y escribió 7 libros: «La calda de Wagner», «Nietzsche contra Wagner», «El anticristo», «Ditirambos para Dionisio», «La voluntad del poder», «Ecce Homo» y «El crepúsculo de los ídolos».

La vida de Nietzsche fue solitaria y trágica, era un «laboratorio del pensamiento» según su biógrafo Safranski. Desde los 32 años vivió prácticamente solo, acompañado de su piano y la música que amaba. Según Nietzsche «la vida sin música es un error«.

Su final, que comenzó el día que abrazó a un caballo, envolvió su obra en una mísera y cruel contradicción: había penetrado tan profundamente en el misterio del ser que perdió por ello el entendimiento.


REFERENCIAS
Wikipedia
Figueroa G. El último año de lucidez de Friedrich Nietzsche. RevMéd Chile 2007′; 135: 661-8.
Chamberlain L. Nietzsche en Turin. Editorial Gedi-sa, Barcelona, 1998.
Orth M, Trimble M. Friedrich Nietzsche’s mental illness-general paresis of the insane vs frontotempo-ral dementia. ActaPsychiatrScand2006; 116: 439-45.
Safranski R. Nietzsche: biografía de un pensamiento. Tusquets Editores, Barcelona. 2000.
Yalom I. El día que Nietzsche lloró. Editorial Emecé, Buenos Aires. 2005.
Neary D, Snowden JS, Gustafson L, Passant U, Stuss D, Black S et al. Frontotemporal lobar degeneration: A consensus on clinical diagnostic criteria. Neurology 1998; 51: 1546-54.
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