Es difícil saber la verdad sobre ecuador porque las informaciones son contradictorias. Mientras el ministerio de Salud reconocía 122 fallecidos y 3.163 positivos, informaciones periodísticas hablan de centenares de muertos.

La situación es especialmente dramática en la capital económica del país, Guayaquil, donde varios medios informan que hay cientos cadáveres en las calles y dentro de las casas, esperando a ser retirados por las autoridades, que se han visto superadas por la crisis del coronavirus.

Intentando conseguir cifras reales, la periodista Blanca Moncada, del diario Expreso, ha comenzado una cadena en Twitter solicitando información de familiares y vecinos de personas que se encuentren en esta situación.

«Tomé esta decisión por el grito desesperado de muchos ciudadanos que tienen que esperar hasta 72 horas e incluso más para que las autoridades recojan los cadáveres que permanecen en las casas; busco cuantificar la magnitud de esta tragedia porque, en cuestión de cifras, Guayaquil es en este momento una gran nube gris».

El castigo de Guayas

Dos terceras partes de los contagios y de los muertos se dan en la provincia costera de Guayas. El Universo, el principal periódico de esta región, aseguraba este martes, citando fuentes policiales, que ese día “estaban registrados casi 450 cuerpos en lista de espera para ser retirados de las viviendas”.

El Universo indicaba que los cadáveres empezaban a ser “abandonados en varias esquinas de Guayaquil” por temor a contagios y porque las altas temperaturas en la región, que estos días trepan a los 33 grados centígrados, hacen insoportable el olor en las viviendas después de varios días de producidos los fallecimientos.

“Los cuerpos de quienes han fallecido en los domicilios empezaron a ser arrojados en las aceras, en esquinas, portales o depósitos de basura, embalados”, asegura el rotativo. Imágenes de Guayaquil, que no han podido ser contrastadas y que recorren los teléfonos móviles de Ecuador y del continente donde se ve algún cuerpo en la calle, y muchas bolsas negras amontonadas en recintos sin identificar y en algunas casas.