El norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), socio del Gobierno británico, reiteró hoy su rechazo al acuerdo de salida de la Unión Europea de la primera ministra, la conservadora Theresa May, aunque ello signifique que el «brexit» se pueda retrasar en hasta un año.
Así lo planteó el portavoz unionista del «brexit», Sammy Wilson, en una carta publicada este martes por el diario «The Telegraph», en la que advierte a la «premier» y a las «hordas» de parlamentarios partidarias de permanecer en el bloque de que su partido no se «dejará intimidar» para aceptar un «pacto de salida tóxico».
Sus comentarios aparecen después de que líderes del ala euroescéptica tory hayan dejado entrever que también podrían cambiar su posición, alineada hasta ahora con el DUP, para respaldar el plan de salida que May pactó con Bruselas el pasado noviembre, a fin de evitar una parálisis indefinida de este divorcio.
Unionistas y eurófobos del Grupo de Investigación Europea (ERG), formado por diputados conservadores, han rechazado ese texto en dos votaciones celebradas en Westminster por la inclusión de la llamada salvaguarda fronteriza, pensada para evitar una barrera dura entre las dos Irlandas, un asunto clave para sus economías y el proceso de paz.
Esa alianza podría ahora tambalearse por el cambio de rumbo del ERG, al que, de momento, no quiere seguir el DUP, cuyos diez parlamentarios en la Cámara de los Comunes permiten a May gobernar en minoría.
«Incluso si nos viésemos forzados a aceptar una extensión de un año, al menos podríamos pronunciarnos sobre las cosas que nos afecten durante ese tiempo y podríamos decidir salir unilateralmente al final de ese periodo simplemente al no pedir una nueva extensión», escribe en la misiva Wilson.
En opinión del dirigente unionista, esa «estrategia» es mejor que «aceptar voluntariamente» el «ingreso en la prisión del acuerdo del salida», donde la «llave de la puerta de la celda» está en manos, dijo, del negociador jefe de la UE, el francés Michel Barnier.
La UE accedió la pasada semana a retrasar el «brexit» del 29 de marzo al 22 de mayo, si Westminster aprueba el acuerdo de retirada, o hasta el 12 de abril si el pacto es rechazado, para cuando el Reino Unido deberá diseñar un plan alternativo.
Desde entonces, May mantiene contactos con su partido y con el DUP para buscar apoyos, de cara a una posible tercera votación, pero, de momento, ha reconocido que no tiene garantías suficientes para ganarla, por lo que dicha opción está en el aire.




























