El director de estudios económicos del fondo de activos Citadel, Ángel Ubide, cree que no hay ningún indicio en el horizonte que presagie una recesión económica, únicamente un choque externo inesperado podría provocarla en los próximos dos o tres años.

En una entrevista con la Agencia EFE con motivo de la publicación de su libro “La paradoja del riesgo” (Deusto), Ubide ha afirmado que las recesiones pueden venir por un tensionamiento de las políticas económicas, un desequilibro o un choque externo.

“La política monetaria y fiscal no se va a tensionar lo suficiente como para generar una recesión y la economía europea lleva cuatro años creciendo por lo que no hay desequilibrios excesivos”, por lo que la probabilidad de que haya una recesión sería que se produjese un choque externo.

De hecho, en su opinión, la próxima recesión económica aún tardará, pues la economía mundial viene de un periodo de crecimiento bastante fuerte y lo que se está dando es una moderación hacia un crecimiento más sostenible.

Su idea de “paradoja del riesgo” sostiene que los bancos centrales fueron prudentes en exceso a la hora de afrontar la crisis, lo que llevó a generar un entorno económico más frágil.

Expresa su deseo de que las instituciones sean más valientes, después de que en los últimos años sólo la política monetaria se haya dedicado a estimular la economía, y aboga por que la política fiscal se use de manera más agresiva para apoyar el crecimiento y la reducción de la desigualdad.

Ubide considera que la obsesión de los bancos centrales durante la crisis por la inflación se debe al legado inflacionista de los años 70 y 80.

“Con la crisis en el 2007 los banqueros centrales seguían con esa idea de que el riesgo fundamental es evitar un repunte de la inflación”, asegura.

El principal error del Banco Central Europeo (BCE), a su juicio, fue tardar tanto en darse cuenta de que el riesgo de deflación podía ser igual de importante que el de inflación, aunque en cuanto lo hizo fue “increíblemente agresivo”.

“El BCE hizo un programa de compras de bonos muy grande, agresivo, rápido y contundente y bajó los tipos a niveles negativos (algo que la FED no hizo) y los ha mantenido hasta ahora”, explica.

“Tardamos en darnos cuenta de la magnitud de la crisis, en Europa se miraba como un problema estadounidense que nos afectaría de pasada y no nos dimos cuenta de que con la crisis griega, se convirtió en una crisis existencial en la zona Euro”, añade.

Ubide defiende que de la misma manera que los bancos centrales están dispuestos a hacer lo que sea necesario -incluso desacelerar la economía- para combatir una amenaza inflacionista, tienen que estar dispuestos a hacerlo también para estimular la economía y eludir una amenaza deflacionista.

En el ámbito nacional, considera que los Presupuestos Generales del Estado para 2019 van en una línea correcta, pues combinan medidas para apoyar el crecimiento económico y para atacar el aumento de la desigualdad, además de mostrarse comprometidos con la disciplina fiscal.

Al mismo tiempo, aunque considera que España está trabajando bien en materia de políticas macroproducenciales, señala que no se puede juzgar si van a ser efectivas o suficientes hasta que no se tengan que aplicar a una nueva crisis.

También defiende abrir el debate sobre la Renta Básica Universal, “dado el nivel de precariedad que tenemos en el mercado de trabajo, hay que plantearnos por qué estamos en ese nivel, y si algún mecanismo como la renta básica universal puede ser una solución”.

Deja un comentario