El Ejército sudanés ha instado a los ciudadanos a respetar el toque de queda que ha decretado hoy a partir de las 22:00 hora local (20:00 GMT), tras haber apartado del poder al presidente Omar al Bashir, pero miles de personas permanecen en las calles en rechazo a las nuevas autoridades militares.

En un comunicado difundido por la agencia de noticias estatal SUNA, las Fuerzas Armadas han recordado a los «estimados ciudadanos» que el toque de queda estará vigente entre las 10:00 de la noche y las 04:00 de la madrugada hora local (02:00 GMT).

«Los ciudadanos deben adherirse al toque de queda para preservar su seguridad y debido a los peligros que puedan existir» si no lo respetan, reza la breve nota, leída también repetidamente en la televisión estatal sudanesa.

Asimismo, el Ejército ha señalado que esta medida excepcional es necesaria para que «las Fuerzas Armadas y el Comité de Seguridad puedan realizar su labor de mantener la seguridad» en las calles del país, donde los manifestantes siguen exigiendo el traspaso del poder a una autoridad civil democrática.

Además del toque de queda, que estará en vigor durante un mes, el Ejército ha anunciado otras medidas excepcionales, como la suspensión de la Constitución de 2005 y el establecimiento del estado de emergencia durante tres meses.

La organización Amnistía Internacional ha pedido hoy a las autoridades militares que no abusen de esas medidas extraordinarias y que respeten los derechos de los ciudadanos en esta etapa transitoria, además de poner fin al historial de violaciones de las libertades bajo el mandato de 30 años de Al Bashir.

Por su parte, Human Rights Watch (HRW) ha pedido la puesta en libertad de todos los detenidos durante los pasados casi cuatro meses de protestas como un «comienzo necesario» de la transición y que a partir de ahora se respete plenamente el derecho a la manifestación pacífica.

Hoy fue anunciada la puesta en libertad de todos los presos políticos, cuyo número total se desconoce de momento pero que el Gobierno cifró en varios miles esta misma semana.

Asimismo, HRW ha destacado que en esta situación «cambiante y extremadamente tensa», los organismos internacionales como la ONU deben vigilar que se respeten los derechos básicos en Sudán, ya que el general Awad bin Auf, la cara visible del golpe militar, es uno de los individuos sancionados por EEUU por haber ordenado ataques contra civiles en la región conflictiva de Darfur.