El enviado especial de la ONU para el Yemen, Martin Griffiths, llegó hoy a Saná para hablar con los líderes del movimiento rebelde hutí sobre el acuerdo que sellaron en diciembre con el Gobierno reconocido internacionalmente para un alto el fuego y repliegue de la ciudad costera de Al Hudeida.

La agencia de noticias estatal controlada por los hutíes, Saba, informó de la llegada de Griffiths este lunes, sin ofrecer más detalles sobre la visita del enviado especial.

Por su parte, la televisión estatal yemení indicó desde la capital de Arabia Saudí, Riad, que Griffiths tiene previsto reunirse con los líderes de los hutíes para abordar las conversaciones de paz sobre Al Hudeida, que no han progresado en los últimos meses.

Según la televisión, el enviado especial de Naciones Unidas va a proponer un nuevo plan de repliegue de los combatientes hutíes de la ciudad y su puerto estratégico, ubicado en la costa del mar Rojo en el oeste del Yemen.

La retirada de los rebeldes del puerto, así como de todas las fuerzas de ambos bandos de la ciudad de Al Hudeida y sus alrededores, tendría que haber sucedido hace tiempo en base al acuerdo de Estocolmo, firmado a mediados de diciembre.

El pacto también estipula un intercambio de prisioneros que no ha tenido lugar de momento y ambas partes se han acusado mutuamente de incumplir lo acordado y de violar el alto el fuego que entró en vigor en diciembre entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes.

La ONU y el propio Griffiths han continuado trabajando para que se apliquen todos los puntos del texto y para que este no colapse, ya que el organismo internacional desea que sea el punto de partida para un acuerdo de paz más amplio en todo el Yemen.

El conflicto armado estalló en el país árabe a finales de 2014 cuando los hutíes tomaron el control de amplias zonas del oeste y el norte del país, incluida Al Hudeida y la capital, Saná, y se recrudeció en 2015 con la intervención de una coalición militar liderada por Arabia Saudí en apoyo del Gobierno.

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