El proyecto de ley que exculpa a los propietarios rurales que disparen contra quienes invaden sus propiedades, anunciado la víspera por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, aumentará la violencia en Brasil por la lucha por la tierra, afirmó este martes una comisión del Episcopado.

«El anuncio irresponsable del presidente le da carta blanca a quien históricamente ha usado la violencia contra los pueblos y las comunidades del campo y contra los trabajadores del sector agrícola», advirtió en un comunicado la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), una entidad vinculada al Episcopado brasileño.

El organismo recordó que 1.938 trabajadores rurales fueron asesinados en 1.466 conflictos por tierras entre 1985 y 2018 y que tan sólo 177 de los responsables por estos homicidios fueron llevados a la Justicia, que únicamente ha condenado a 101 pistoleros y 33 instigadores de los crímenes.

El líder ultraderechista anunció la víspera en una feria de productores agrícolas que enviará en los próximos días a la Cámara de los Diputados un proyecto de ley para exculpar a los propietarios rurales por crímenes ocurridos en defensa de sus propiedades.

El jefe de Estado subrayó que la «propiedad privada es sagrada» y que por esa razón propondrá al Legislativo que el agricultor que dispare contra un invasor «responda» ante la Justicia, pero que no sea castigado por su acción.

Para la Comisión Pastoral de la Tierra, el proyecto tan sólo es «una licencia para matar».

El organismo aseguró que Bolsonaro lo definió como «una manera de ayudar a la violencia en el campo» y que, como sus propias palabras lo dicen, «ayudará» a aumentar la violencia rural.

«Pero, como siempre, alguien tiene que traducir lo que él quería decir. Y, en este caso, es echarle la culpa de la violencia en el campo a los sin tierra que luchan por un pedazo de tierra para sobrevivir, y a los indios y a los descendientes de esclavos prófugos, que buscan recuperar territorios de los que fueron expulsados», según la nota de la entidad.

De acuerdo con la comisión, el proyecto «facilitará al máximo y, a cualquier costo, el avance de los proyectos del capital global sobre los bienes naturales protegidos por estos pueblos y comunidades».

Los obispos que integran el organismo alegaron igualmente que, cuando califica la propiedad como «sagrada», el líder ultraderechista ignora «la función social de la propiedad» consagrada por la Constitución.

La nota agrega que Bolsonaro igualmente intenta ocultar que muchas de las actuales propiedades en Brasil fueron fruto de invasiones y de robos de territorios del Estado.

«Este anuncio del presidente se suma a muchos otros que ha hecho y que arrojan sobre las espaldas de los más frágiles y de los considerados descartables toda la carga de los prejuicios, del machismo y racismo existentes en Brasil», según la entidad.

La comisión citó la reciente declaración en la que Bolsonaro «ofreció las mujeres brasileñas para el deleite de los extranjeros e hizo apología al turismo sexual internacional».

«¿Hasta cuándo, nosotros, ciudadanos y ciudadanas de este país, vamos a tolerar en la Presidencia estas sandeces y sus intenciones anti-Nación?», concluye el comunicado.

Una de las principales medidas de Bolsonaro tras su llegada al poder el pasado 1 de enero fue la firma de un decreto para flexibilizar la posesión de armas de fuego, una de sus banderas en la campaña electoral y que era demandada por diferentes grupos, entre ellos los grandes propietarios rurales, que cuentan con una influyente bancada en el Congreso brasileño.

Fuente

Deja un comentario