Carlota Prado es una malagueña que participó en el concurso de Gran Hermano en 2017, cuando tenía 24 años. Un día que había bebido y perdido la consciencia, José María López, otro concursante, que estaba con ella en la cama, supuestamente y a la espera de que el caso sea juzgado, abusó de ella.

Las cámaras capturaron el momento, per la persona a cargo de vigilar las imágenes aquel sábado por la noche no intervino. Al día siguiente, la productora de Gran Hermano, Zeppelin de TV, decidió expulsar a José María e informar a Carlota de lo sucedido de la peor forma posible. Sin un psicólogo y mostrándole la grabación del supuesto abuso en una sala a su vez llena de cámaras, las cuales capturaron su desesperada reacción.

Carlota demandó a José María, pero no a Zeppelin TV ni a Telecinco. El juicio sigue pendiente de fecha. Sin embargo, El Confidencial publicó en noviembre el vídeo en el que Carlota ve las imágenes del supuesto abuso.

Ahora, Telecinco ha cancelado repentinamente la edición que tenía prevista para febrero de GH: Dúo. Es el último giro dentro de la gran polémica que ha supuesto el estallido, hace unas semanas, de un caso de abuso sexual que pudo haber tenido lugar ante sus cámaras durante una edición de 2017.

Esta situación dio pie a una espantada de anunciantes de la actual edición de la franquicia, la séptima GH:VIP. 40 marcas habían exigido a Mediaset no anunciarse durante el programa: BBVA, Nestlé, Telefónica, Nissan o L’Oréal entre ellas. La gran gala del domingo 1 de diciembre tuvo la preocupante cifra de 50 anuncios; la de la semana siguiente, el domingo 8, tuvo 15.

Acabar con Gran Hermano resultaba impensable hace un mes. Su primer reality del año, GH: Dúo, se cerró en abril con un 25,8% de cuota de pantalla en su gala final. La séptima GH: VIP ocupaba entonces 17 de los 20 contenidos más vistos del mes.

Es llamativo, y debería ser un toque para los televidentes, que ni después del estallido del escándalo de Gran Hermano, sus audiencias bajaron. La gala del jueves 28 de noviembre, cuando los anunciantes empezaban a huir, tuvo un 35,8% de cuota con 3.662.000 espectadores.