Durante una reveladora entrevista, el presidente saliente de Argentina, Alberto Fernández, ha compartido detalles sobre episodios inquietantes que vivió durante su mandato, incluyendo la aparición de «miras telescópicas» dentro del helicóptero en el que se desplazaba en diversas ocasiones. Estos incidentes ocurrieron después del intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández el 1 de septiembre de 2022.
Fernández describió cómo, en dos o tres ocasiones, vio dentro del helicóptero «un rayo láser, una mirilla, alguien que está con algún arma enfocándome con el láser al helicóptero».
A pesar de la gravedad de la situación, el mandatario señaló que no cree que el posible agresor tuviera la intención de derribar el helicóptero, sino más bien enviar un mensaje. «Quería que yo recibiera el mensaje de que había una mira telescópica apuntando al helicóptero», detalló en la entrevista publicada en el diario argentino Perfil.

Asimismo, Fernández habló sobre las amenazas constantes que enfrentan las familias de los políticos en las redes sociales, correos electrónicos y mensajes de WhatsApp, citando el caso del dirigente político Sergio Massa como ejemplo.
Por otro lado, el presidente saliente criticó a la coalición opositora Juntos por el Cambio por su alianza con la «derecha no democrática», refiriéndose al apoyo hacia Javier Milei, presidente electo de La Libertad Avanza (LLA). Fernández advirtió a los líderes de este grupo político que reconsideren su posición y regresen al ámbito de la derecha o el centro democrático.
En cuanto a La Libertad Avanza, Fernández destacó su preocupación por el «común denominador» que observa con el menemismo, aludiendo a las políticas económicas basadas en ajustes y privatizaciones que, según él, perjudicaron gravemente a la economía argentina en el pasado.
Además, Fernández aprovechó para cuestionar al expresidente Mauricio Macri, a quien describió como un «hombre de negocios» que utilizaba el poder del Estado para beneficio personal. Según Fernández, Macri buscaba la presidencia para seguir involucrado en negocios privados.
Finalmente, en cuanto a su futuro, Fernández reveló su intención de mudarse a España y considerar oportunidades para impartir clases. Decidió posponer su visita al papa Francisco para después de instalarse en la Península Ibérica, reconociendo la importancia de permitir al nuevo presidente trabajar sin interferencias.
El presidente saliente, de 64 años, quien combinó su mandato con la enseñanza de Derecho Penal en la Universidad de Buenos Aires, anunció inicialmente su viaje al Vaticano la próxima semana, pero pospuso la visita para una fecha posterior tras asumir su nueva etapa en España.



























