Frenar el terrorismo debe interesar a todos y frenar su uso como arma de chantaje también debe ser del interés de todos los países incluido Marruecos.

Por Mah Iahdih/ECS


Madrid (ECS).- El Majzén marroquí utiliza con mucha habilidad en sus relaciones con sus vecinos Europeos, cuatro armas de extorsión, certeras y efectivas; La inmigración, la Droga, la compra de voluntades políticas y mediáticas y la lucha contra la amenaza terrorista.

El miercoles pasado, Marruecos desenfundó una de estas armas letales contra Alemania al anunciar a bombo y platillo que interrumpe la colaboración en materia terrorista con este país. Recuerden que el Majzén marroquí leva varios meses en una escalada de amenazas y coacciones dirigidas a intimidar a todo el vecindario, hace una semana era España, con la avalancha a Ceuta. Y ahora le corresponde el turno a Alemania. Lo hacen sin sonrojarse, eligen la víctima y el asunto y lo anuncian sin más. Sin consultas, sin avisos e incluso a veces sin que mediara ningún tipo de incidente entre los dos países, sólo se formula como una manera premeditada de actuar recordando o avisando a la víctima sobre un conflicto anterior u otro que está por venir. La intención siempre, es trasladarle a la víctima un mensaje amenazante, advirtiéndole que no ha hecho caso en tal o cual tema y que por ese motivo le toca pagar las consecuencias. En algunos casos lo hacen de forma velada y en otros lo ejecutan a cara descubierta con luz y taquígrafo, como hizo de forma reiterada la embajadora marroquí con España “algunas decisiones tienen sus consecuencias”. Este es el proceder de la monarquía medieval marroquí y que durante los últimos cuarenta años le han sido permitidos todo tipo de caprichos y chantajes.   

Veamos el fondo de la muy cacareada, difundida y sobrevalorado, cooperación de Marruecos en la lucha contra el terrorismo. En realidad, no deja de ser un arma más de extorsión en manos del régimen marroquí, que junto con la compra de voluntades es la que exige más preparación, constancia y discreción, primero porque implica la participación a distancia de los servicios secretos y en segundo lugar porque necesita la inversión de muchos medios económicos.

La historia comienza en los años noventa, cuando se triplicó la inmigración marroquí en Europa. En los despachos del Majzén marroquí se trazó la estrategia de controlar la vida de los inmigrantes, al principio, el objetivo era mantenerlos sociológica y políticamente ligados a la órbita de la política del régimen. Pero con el tiempo se iban a diversificar los propósitos, los objetivos y las funciones de ese control.

Al albor de ese crecimiento migratorio, no paraban de crearse mezquitas y asociaciones de inmigrantes marroquíes, era difícil encontrar en prácticamente toda Europa, un pueblo de más de 10.000 habitantes que no disponga de una mezquita y de al menos un par de asociaciones de inmigrantes marroquíes. La labor de los servicios secretos marroquíes, consistía en designar tanto al Imán de la mezquita como a los responsables de las Asociaciones, si en algún lugar las personas elegidas no son las señaladas por los servicios secretos, se les llama y por las buenas o por las malas se le hace saber que tienen que prestar el servicio correspondiente a la patria, lo que hace que todos los Imanes y todos los responsables de las Asociaciones pertenezcan directa o indirectamente a la DGED. Muchos de ellos no pasan de simples informadores o chivatos pero muchos otros llegaron a ser hasta oficiales del espionaje marroquí como el caso de Noureddin Ziani expulsado hace varios años por el CNI, como Atiga Bouhouria, Mohamed Chaib, Naziha el Montaser, Naima Lamlmi, Fouad el Jebli Bhioui o Aicha El Gourgi y una lista interminable de agentes que campan a sus anchas por toda la geografía española a sueldo de su majestad a través de la DGED.  

Una vez fichados todos los responsables de todas las estructuras organizativas de los inmigrantes marroquíes en el extranjero, éstos están obligados a colaborar con la DGED en lo que haga falta. Es bueno matizar que muchas veces se les encargan trabajos, que ellos no saben el objeto final de dichos trabajo, en la mayoría de las ocasiones su trabajo se limita a facilitar información sobre posibles objetivos o individuos que puedan ejecutar determinados trabajos, hacer proselitismo religioso o de la política del régimen entre los inmigrantes y captar posibles candidatos a yihadistas.

La DGED, a través de una estructura muy compleja y piramidal, se encarga de crear células yihadistas que luego serán utilizadas según el momento y la conveniencia, los integrantes de las células nunca deben saber que las órdenes llegan desde los despachos de la DGED, así consiguen anular cualquier implicación oficial en la formación, financiación o posible actuación de las células yihadistas. Algunas de estas células nunca llegarán a actuar, en un momento dado, cuando interesa, se filtran sus datos a los servicios de espionaje del país de residencia para la detención de sus miembros, para que el Majzén acumule mérito ante sus homólogos europeos. Después de la detención, vendrá el ritual habitual en estos casos; una campaña de información y propaganda, en los medios de comunicación de la desarticulación de la célula yihadista, destacando la inestimable “colaboración de Marruecos” y los halagos a su necesaria e indispensable cooperación en la lucha antiterrorista. Esta situación se ha dado en infinidad de ocasiones y en casi todos los principales países europeos.

Las otras células que llegan a actuar, algunas lo harán de forma premeditada y autorizada desde Rabat, para cumplir con un objetivo determinado o presionar por un asunto en el que el país en cuestión, no se aviene a entrar en razón, como por ejemplo: el 11M, los atentados de París, el de Bruselas o los de Barcelona. Hay otras células, muy pocas que actuaron fuera del control de la DGED. En el caso de las autorizadas los servicios secretos marroquíes colaborarán activamente en la detención y desarticulación de la célula, como ocurrió en París, en Madrid y en Bruselas.

Todos recuerdan el caso de Abdelhamid Abbadoud, uno de los autores de la masacre de París que localizaron el piso donde se escondía gracias a los servicios secretos marroquíes, con el consiguiente agradecimiento público del presidente francés Holland a la Reino de Marruecos por su colaboración. Pero nadie, ni Holland, ni los servicios secretos franceses o belgas cuestionaron, quién está detrás del inicio del adoctrinamiento, captación y orientación de Abbadoud en las mezquitas de Bruselas, París y de Marruecos, tampoco repararan en quien financió las actividades de Abbadoud. Esta es sólo una historia, de las miles que ilustra el diabólico uso torticero que realiza el Majzén marroquí de sus emigrantes Así mismo, tampoco nadie, cuestionó el proceso de adoctrinamiento previo por el que pasaron los jóvenes de Ripoll que atentaron en Barcelona, en la mezquita de ese pueblo y en sus viajes a Marruecos y quien financió sus viajes, sus vicios y su ritmo de vida, desde luego, lo que es seguro es que el espía de la DGED el Imán Abdelbaki Essati no los financió de sus Bolsillos.

En definitiva, la conclusión que se puede extraer, es que detrás de la inmensa mayoría de las células terroristas en Europa está la mano de la DGED, instalada en el último peldaño de esa satánica pirámide del terror. Ni Abbadoud, ni Abdesalm, ni los chicos de Ripoll, ni los de Atocha jamás oyeron hablar de la DGED. Pero si encontraron en su camino hacia la enajenación un comecoco; Imán de una mezquita, un timador, un guía espiritual o un responsable de una Asociación de inmigrantes. 

El mantra de la insistente y machacona Colaboración de Marruecos en la lucha antiterrorista, se asienta básicamente sobre un engaño bien elaborado, que mezclado con otros factores y otros intereses desemboca en una coartada casi perfecta, que a base de repetirlo tanto ha acabado siendo algo más que necesario, usado inconcebiblemente como elemento de coacción. La exageración y magnificación de dicha colaboración ha impulsado a Marruecos a su uso, cada vez con más frecuencia e intensidad.

Marruecos, no está dispuesta a retroceder en el uso de todas sus armas de extorsión a sus vecinos europeos, por lo que estos deben buscar las formas y vías necesarias para acabar con esta dinámica nociva y tóxica para las relaciones con su vecino. Europa debe tomar medidas drásticas y disuasorias con Marruecos que lo obliguen a entrar en razón para acabar con su manera de actuar muy alejada de la buena vecindad y el exquisito trato que le dispensan los países Europeos. Medidas como la suspensión de las multimillonarias ayudas que se le conceden, suspensión de visas, expulsión de todos los agentes y espías marroquíes instalados en Europa cuya función es el control de los inmigrantes marroquíes , control de la financiación de las actividades de eso agentes en suelo europeo, imponer más restricciones a la entrada de la droga marroquí que sirve para financiar parte de sus actividades en Europa, restricciones a las actividades fuera de su competencia de los consulados marroquíes, suspensión de la entrada de productos ilegales provenientes de Marruecos especialmente aquellos que proceden del Sahara Occidental.   

Frenar el terrorismo debe interesar a todos y frenar su uso como arma de chantaje también debe ser del interés de todos los países incluido Marruecos.

Fuente: El confidencial Saharaui

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