Iria Bouzas


Parece que se está poniendo de moda decir que «el feminismo ya cansa»

«¡Pues no sabe usted lo que cansa ser feminista!» es la respuesta que doy yo de forma ya casi automática ante semejante afirmación.

Si algunos medios de comunicación, empresas o incluso partidos han intentado aprovecharse del feminismo para conseguir espectadores, ventas o votos esto ni es responsabilidad del feminismo ni lo es de las feministas.

Éramos, somos y seremos un movimiento político y no una moda pasajera a la que exprimir para sacar tajada.

Lamentamos tener que seguir «molestándole» con nuestras reivindicaciones pero mire por donde seguimos viviendo en la misma sociedad patriarcal, desigualitaria e injusta en la que estábamos cuando empezamos a movilizarnos de forma masiva.

Si le estamos cansando va a tener que aprender a soportar la incomodidad que esto le produzca porque ya le digo yo que mucho más cansadas que usted lo estamos nosotras.

Cansadas de luchar hasta la extenuación tratando de seguir avanzando pese a los palos que nos ponen en las ruedas aquellos que deberían ayudarnos a despejar el camino.

Cansadas de ver caer a compañeras cada día hartas de los insultos, el acoso y las vejaciones.

Cansadas de estar luchando contra los medios económicos que invierten aquellos que necesitan borrarnos del mapa como movimiento para poder mercantilizar, aún más, a las mujeres vulnerables a base de alquileres de vientres, mercados de sexo y venta de almas.

Estamos cansadas y seguimos. Nos apoyamos y nos ayudamos, como hemos hecho siempre, y nos mantenemos en la lucha.

Porque cuando creemos que no vamos a poder más abrimos un diario y nos encontramos que otra mujer ha sido asesinada.

Cuando estamos a punto de abandonar llega una sentencia injusta que maltrata por enésima vez a una hermana que ha sido violada o dañada.

Estamos cansadas y no decimos nada. Quizás lloramos un poco, quizás un día gritamos o tiramos algo contra la pared intentando soltar parte de la frustración y la rabia que nos aprieta en la garganta.

Nos desahogamos, nos cuidamos, nos lamemos las heridas y nos levantamos para seguir adelante porque aunque la idea de rendirnos para poder descansar un poco sea increíblemente tentadora, sabemos que no tenemos esa opción por el momento.

Lamento muchísimo que el feminismo le esté cansando así que le recomiendo encarecidamente que se haga con un buen complejo vitamínico porque aunque las que realmente estemos cansadas seamos nosotras, estamos dispuestas a seguir hasta el final.

Por nosotras mismas.

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1 Comentario

  1. Lo que más me enferma de todo esto es que antes éramos todos personas, ahora hay que DIVIDIR en lugar de UNIR. Todo va por género, a todo hay que clasificarlo, cosa que antes no pasaba, era todo lo contrario, se hablaba de la gente en general, ahora se tiene que hablar de hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes (algunos imbéciles dicen jóvenes y jóvenas). Basta por el amor de Dios!.

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