Un día después de que Reino Unido se pusiera a la cabeza de Europa registrando el mayor número de muertos por COVID-19, sumando más de 32.000 fallecidos, los periódicos británicos dedican sus portadas al epidemiólogo Neil Ferguson, el equivalente a Fernando Simón en Reino Unido, que burló el confinamiento para verse con su amante.

El diario The Telegraph reveló que Ferguson se saltó al menos dos veces las medidas de distanciamiento social al permitir que su amante Antonia Saats viajase desde su casa en el sur de Londres para encontrarse ambos en su apartamento.

Tras saltar la noticia el epidemiólogo ha decidido dimitir este martes como asesor del Ejecutivo británico. «Acepto que cometí un error de juicio y tomé el curso de acción incorrecto. Por ello, he dado un paso atrás en mi actividad en SAGE», afirmó en un comunicado.

«Me arrepiento profundamente de cualquier menoscabo del mensaje de la necesidad de distancia social para controlar esta epidemia devastadora», agregó el científico.

Ferguson ha sido una de las voces que más ha apoyado el confinamiento y medidas de distanciamiento social por lo menos hasta que esté disponible una vacuna pero no solo desoyó su propios consejos sino también los de la subjefa médica del Gobierno, Jenny Harries, que llegó a hacer una referencia muy directa a la situación de parejas sentimentales separadas por el confinamiento: «Si dos mitades de una pareja viven en diferentes casas, deberán quedarse donde están y poner a prueba su relación».

El epidemiólogo contrajo el virus el 16 de marzo, un día después de haber estado junto a Boris Johnson en una conferencia de prensa en Downing Street y ha llegado a reconocer que pudo haber contagiado al primer ministro británico.

Ferguson estuvo dos semanas aislado y nada más recuperarse concertó la primera cita con su amante. Además de disculparse, se defiende asegurando que pensó que «era inmune» al coronavirus y no podía contagiar a Staats.