Según un estudio publicado por la revista Nature Climate Change este lunes, el cambio climático podría significar la casi extinción de los osos polares antes de fin de siglo, ya que serían incapaces de alimentarse al desaparecer las placas del hielo en el océano desde donde atrapan las focas indispensables para su alimentación.

Los investigadores señalan que si las emisiones de gas con efecto invernadero siguen al mismo ritmo que en la actualidad, la caída de la reproducción y la supervivencia pondrá en peligro la persistencia de casi todas las subpoblaciones de aquí a 2100 y los osos polares probablemente solo podrían sobrevivir en las islas de la Reina Isabel, en el Artico canadiense.

En el caso de que se reduzcan moderadamente las emisiones es probable que la población de osos polares tenga graves problemas reproductivos para 2080 en las zonas situadas más al sur y tampoco se garantizaría salvar a los osos polares a largo plazo.

Las hembras, que entran en el otoño a sus refugios para parir en medio del invierno y salir en la primavera con sus oseznos, deben atrapar suficientes focas para guardar grasa y producir la leche requerida para alimentar a sus pequeños, ha explicado a la agencia AFP Steven Amstrup, uno de los autores del estudio y jefe científico de la ONG Polar Bears International.

Ahora mismo se estima que hay menos de 26.000 ejemplares de la especie en 19 subpoblaciones distintas en Canadá, Alaska, Siberia, la isla Svalbard y Groenlandia.

En el mar de Beaufort de Alaska ya se ha detectado un descenso de entre el 25 y el 50 por ciento en la población de osos polares y en la bahía de Hudson la población ha caído en un 30% desde 1987.

Respecto al tema del ayuno y supervivencia, el estudio señala que un macho de la subpoblación de la Bahía de Hudson con peso 20% por debajo de lo normal al inicio del ayuno, solo sobrevivirá 125 días, en vez de 200 con peso normal.

En el planeta la temperatura ha aumentado en 1°C desde la era preindustrial y aunque el calentamiento global se limitara a 2,4°C con relación a esa era, no garantizaría poder salvar a los osos polares a largo plazo.