La exposición que ha enviado la jueza Carmen Rodríguez-Medel al Tribunal Supremo reúne pruebas para investigar si Casado cometió los delitos de cohecho impropio y prevaricación administrativa, pero el texto no se olvida de que Cristina Cifuentes, considerando que el año que ella cursó el posgrado también se regaló el título a un grupo de alumnos seleccionados.

El escrito remitido al alto Tribunal por Rodríguez-Medel señala que el caso de Casado se centra en el “regalo del título académico del máster“, indicando que esta práctica se repitió “en otros años académicos“.

El curso de Cifuentes  fue el de 2011-2012, en el que “al menos siete alumnos han reconocido en sede judicial que fueron calificados sin acudir a clase y sin someterse a ningún tipo de evaluación“. La jueza ve en esa actuación “un patrón de conducta delictiva en sucesivas ediciones del máster“. Estos estudiantes han reconocido en sus declaraciones “que no hicieron más que matricularse en el mismo, sin mayor actividad académica de ningún tipo, a pesar de lo cual tienen todo expedito para recoger el título“.

El catedrático Enrique Álvarez Conde fue el mentor de Cifuentes y Casado en el master, dirigía el Instituto de Derecho Público, organismo asociado a la URJC que lo impartía. La jueza le coloca en la cúspide de la trama para regalar títulos y señala que todos los alumnos imputados en la pieza que investiga al presidente del PP tenían en común su reñación personal con este profesor. Tanto Cifuentes como Casado han dicho que solo se relacionaban con Álvarez Conde.

La investigación contra Cifuentes se adentra en las maniobras para tratar de tapar el escándalo y evitar que afectase a la carrera política de la expresidenta madrileña. Este hecho complica el futuro judicial de Cifuentes, a la que también se puede acusar de cohecho impropio al ser un cargo público. Además, al conseguir el título sin esfuerzo académico alguno, se da el delito de prevaricación administrativa.

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