En una entrevista acordada para el Grupo El Progreso el empleado de la minera, presentado como delegado del «Ilustre Colegio de Geólogos», vuelve a dar una vuelta de tuerca a las cifras de empleo de la pretendida mina de Touro, pues si hace unos días la asociación instrumental de la empresa a la que también pertenece («Trabajadores Mineros Touro-O Pino»), hablaba de 1.000 empleos y 300 millones de euros de inversión, ahora Pablo Núñez Fernández hace referencia a 2.000 puestos de trabajo y 2.540 millones de euros de inversión «según una consultora independiente» que no identifica.

Cobre San Rafael y su asociación instrumental («Asociación Plataforma de Trabajadores Mineros Touro-O Pino») han ido variando de manera permanente las cifras de empleo / Creative Commons

Lo más chocante, sin embargo, es que hace escasas semanas Cobre San Rafael, filial de Atalaya Mining y Explotaciones Gallegas, aseguró al digital ED Galicia la creación de 1.600 empleos y 2.500 millones cuando en el mes de marzo, según recoge el diario El Correo Gallego, hablaba de 400 empleos y 200 millones de inversión.

RECHAZO FRONTAL DE LOS SINDICATOS

El jarro de agua fría ha venido, no obstante, desde los sindicatos mayoritarios existentes en Galicia (CC.OO., UGT y CIG), que tras mantener diversas reuniones con la Plataforma vecinal Mina Touro-O Pino Non han dejado un mensaje claro: en absoluto han cambiado de opinión y mantienen su posición, muchas veces expresada, de rotunda oposición a la reapertura y ampliación de la mina de Touro.

Los sindicatos mayoritarios en Galicia rechazan la reapertura de la mina de Touro / Mina Touro O Pino Non

A juicio de la entidad vecinal, la contundente actuación de los sindicatos demuestra que «no se dejan engatusar por las promesas de las mineras que mutan, con una facilidad sorprendente, de cientos en miles los puestos de trabajo que dicen que van a crear».

Sobre esto también se ha manifestado la Plataforma vecinal Cornado Mina Non, otra de las entidades más activas contra el proyecto minero, denunciando que Atalaya Mining y su filial están haciendo «un ejercicio de minería-ficción para incautos» con su «permanente baile de cifras sobre la mina de Touro», algo que «en absoluto resulta creíble» al tratarse de un comportamiento «socialmente rechazable» que demuestra la falta de seriedad del proyecto y confirma su inviabilidad.