En rueda de prensa posterior al Consell Executiu, ha argumentado que ante una sentencia condenatoria no puede haber respuesta sólo del Govern: «Debe ser una decisión de país, de la sociedad civil y de los alcaldes. Hay que ir todos a una para decidir qué hacer».

Según la consellera, hay que explorar todos los escenarios y configurar «juntos una respuesta» ante cualquier sentencia que no sea la absolución.