Juantxo López de Uralde considera que la confirmación del registro de un incendio en la central de Garoña evidencia laxitud en la aplicación de los protocolos y medidas de seguridad en la central nuclear. En una respuesta a una pregunta parlamentaria realizada por el diputado de EQUO en Unidos Podemos, Juantxo López de Uralde, el Gobierno ha confirmado el incendio registrado en Garoña en enero y difundido por EQUO tras trascender la información cinco meses después del incidente.

Las llamas se produjeron donde se ubica el tanque de medida de resinas, “debido a un rescoldo que había quedado tras las labores de oxicorte para practicar un orificio en el extremo superior del tanque”, según informa el Ejecutivo. Pese a la detección de temperaturas superiores a 200 grados en diferentes puntos de la central nuclear, tal y como  se notificó en una comunicación interna, el Gobierno ha restado importancia al suceso al afirmar que en ningún momento existió riesgo de contaminación radiactiva para las personas o el medio ambiente.

López de Uralde considera que el Gobierno ha cometido un error al postergar la comunicación de unos hechos de tal importancia. “El Gobierno debe dar explicaciones sobre los motivos que hay detrás de su total falta de transparencia. Con respecto a las nucleares, continuamos padeciendo oscurantismo. Un incendio en una nuclear implica riesgos gravísimos. La población en general, los ayuntamientos más cercanos, deben estar al tanto de lo ocurrido por el peligro que entraña y el Gobierno debe aclarar con todos los detalles necesarios un suceso que podría haber acarreado gravísimas consecuencias”, ha declarado López de Uralde.