Xiana Méndez, secretaria de Estado de Comercio del Gobierno, ha garantizado este viernes en el Congreso que el Gobierno “en ningún momento” va a poner “en riesgo” el contrato de 1.813 millones de euros firmado con Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas después de que España cancelara la venta de 400 bombas de precisión a este país que se sospecha que se podrían utilizar para bombardear Yemen.

Hasta donde yo sé, el contrato sigue vigente y la fabricación sigue adelante“, ha asegurado Méndez en su comparencia ante la Comisión de Defensa del Congreso para dar cuenta del informe de la venta de exportación de armas correspondiente al año 2017.

Isabel Celaá, la ministra portavoz del Gobierno, reafirmaba poco después las palabras de su compañera de partido y aseguraba la “firme voluntad” del Ejecutivo en mantener los compromisos con régimen arabe.

Las cifras indican que España es hoy por hoy el tercer principal exportador de armas al régimen saudí, ya que entre 2015 y 2017, este negocio ha reportado 932 millones de euros de facturación. Las 400 bombas de precisión paralizadas por el gobierno tienen un valor de 9,2 millones, lo que equivale a algo menos del 1% del total.

Somos conscientes de la importancia de este contrato, un magnífico contrato de 1.813 millones de euros y que genera cerca de 6.000 empleos“, ha destacado Méndez, que ha explicado que ayer, jueves, se puso en contacto con responsables de Navantia que le aseguraron que el contrato seguía vigente.

 

El dinero por encima de las vidas

Solo en agosto, un total de 981 civiles resultaron heridos o perdieron la vida en Yemen, entre ellos 300 niños y niñas, según datos de la ONU, si bien se teme que la cifra real sea superior.

“Yemen es ahora una ‘zona de fuego’ en la que la población arriesga sus vidas a diario, ya sea al celebrar una boda o enterrar a sus seres queridos como yendo al mercado”, ha lamentado el director de Oxfam en Yemen, Muhsin Siddiquey, para quien el sufrimiento de los yemeníes “es una vergüenza para nuestra humanidad y un fracaso de los países con poder a la hora de defender a la población”.

“Esta masacre tiene que acabar”, ha reclamado el responsable de Oxfam en Yemen, para quien acabar con la “matanza de civiles” debe ser prioritario para todas las partes y comunidades de Yemen.

Según la ONU, entre el 26 de marzo de 2015 –cuando comenzaron los bombardeos aéreos de la coalición– y el 9 de agosto de 2018 se registró un total de 17.062 víctimas civiles, de las cuales, 10.471 se debieron a ataques aéreos perpetrados por la coalición liderada por Arabia Saudí, ese régimen al que España va a seguir vendiendo armas.

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