RUGE – Revolución Ugetista


La no regulación de las condiciones laborales de los trabajadores de las plataformas de reparto está llevando a tener que asumir unas condiciones precarias que atentan contra la salud y la integridad de estas personas. Los plazos de entrega ajustados, las condiciones climatológicas adversas y las jornadas maratonianas no reguladas, llevan a estas personas trabajadoras a asumir riesgos para realizar las entregas a los domicilios.

Los riders exponen su integridad física para poder sacar adelante su trabajo. Diariamente, esta exposición trae consigo accidentes de tráfico durante la jornada laboral. Se trata de un modo de trabajar en el que el margen de entrega del pedido es tan corto que se les obliga a incumplir las normas de tráfico para realizar sus entregas.

Todos los días estas personas trabajadoras sufren atropellos o choques “menores”, que el rider se niega a notificar, por miedo en muchos casos a perder el puesto de trabajo. De hecho, solo se notifican como accidente aquellos cuya gravedad, no les permite asumir el dolor en su casa, y se ven obligados a acudir a un centro hospitalario. Por desgracia, estamos presenciando como este modelo de negocio, basado en aprovecharse de la explotación de personas, se lleva cobrando varias vidas en lo que va de año. Estos fallecimientos, son responsabilidad de las empresas que siguen manteniendo este modelo, anteponiendo sus intereses económicos por delante del bienestar y la seguridad de sus trabajadores.

Es lamentable seguir viendo acontecimientos trágicos entorno a estos trabajadores, cuando ya existen numerosas resoluciones de la autoridad laboral y sentencias que reconocen la existencia de una relación laboral que acabaría con esa desprotección y precarización en este sector. En este sentido, exigimos firmeza y criterio propio al Ejecutivo para que dé valor al trabajo que realizan otros organismos de la administración pública y haga cumplir a estas empresas la legislación laboral española.

Esperamos que la próxima reunión del Gobierno con estas empresas sea para hacer cumplir las resoluciones y sentencias que hay sobre la mesa y exija la inmediata transformación de esos falsos autónomos en trabajadores por cuenta ajena. De este modo, estas personas trabajadoras pasarían a tener un convenio colectivo, delegados de prevención y protocolos de evaluación del puesto que traerían una forma de trabajar más segura.

Desde la organización juvenil de UGT exigimos al gobierno que cuando anuncie futuras modificaciones en el Estatuto de los Trabajadores sean para recuperar los derechos perdidos en las reformas laborales anteriores y no sirvan para desregular aún más el mercado, ni para legalizar la precariedad y el fraude que se comete en las cotizaciones por estos falsos autónomos.