En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Celaá ha afirmado que el Ejecutivo de Pedro Sánchez «dio una respuesta firme, rápida, clara y contundente» a la carta de López Obrador, quien había pedido en una carta que el Rey Felipe VI reconociera los agravios de la conquista española de América.

«Creo que la obligación de los gobernantes es solucionar los problemas, no generar unos nuevos. Y no se puede tratar de juzgar lo que ocurrió hace 500 años con categorías del presente, el revisionismo es algo fuera de lugar», ha declarado.

A continuación, ha apostado por «trabajar por las buenas relaciones» entre los dos países. «Son muchas las contraprestaciones, créditos y deudas que tenemos los unos con los otros» y, además, «creo que la ciudadanía, tanto mexicana como española, se tiene muchísimo afecto», ha destacado.

La ministra ha hecho extensivas estas declaraciones a toda Iberoamérica y ha afirmado que los gobernantes deben «seguir cuidando con mimo y con verdadero aprecio» las relaciones humanas entre los países de la región, unidos por «lazos humanos, sociales culturales, lingüísticos e históricos». «Nos une una historia común, a veces discutida, pero los historiadores la conocen», ha añadido.