El ministro británico de Exteriores, Jeremy Hunt, aseguró este domingo que el Gobierno se esfuerza por rescatar a los hijos menores de mujeres británicas huidas a Siria para casarse con yihadistas, aunque ellas hayan perdido la ciudadanía.

En el programa de Andrew Marr de la BBC, Hunt dijo que trabaja con la ministra de Desarrollo Internacional, Penny Mordaunt, para ver cómo se puede traer a estos niños «de manera segura» al Reino Unido.

El jefe del Foreign Office lamentó que no fuera posible rescatar al bebé recién nacido de la londinense Shamima Begum, que murió el pasado jueves de neumonía, después de que el Ejecutivo hubiera retirado la nacionalidad a la madre.

Begum huyó a Siria en 2015, con 15 años, con dos compañeras de su instituto en el barrio de Bethnal Green, en el este de Londres, tras haber sido captada por internet, y deseaba volver a el Reino Unido para ser juzgada y criar a su hijo.

Hunt declaró que el fallecimiento de Jarrah, nacido el 17 de febrero en un campo de refugiados sirio, «es muy triste», pero adujo que era «demasiado peligroso» enviar a personal diplomático británico al país árabe.

También sostuvo que Begum «eligió dejar un país libre para unirse a una organización terrorista», y esas decisiones «tienen consecuencias».

El Gobierno de la primera ministra, Theresa May, ha sido criticado por la oposición política y organizaciones de derechos humanos e infantiles por retirar la nacionalidad a varias mujeres británicas huidas a Siria, en lugar de repatriarlas y juzgarlas en el Reino Unido, y por desatender a sus hijos, que por derecho son ciudadanos británicos.

«The Sunday Times» publica hoy que también han sido despojadas de su nacionalidad británica las hermanas Reema y Zara Iqbal, de 30 y 28 años, que se fueron a Siria en 2013 igualmente para casarse con combatientes del Estado Islámico (EI) y están con sus hijos en campos de detención sirios.

Según el periódico, habría al menos una docena de jóvenes del Reino Unido, con más de veinte hijos entre ellas, detenidas en la actualidad en campos controlados sobre todo por fuerzas kurdas.