La CGT ha asegurado que ese gesto del Gobierno no es suficiente y ha vuelto a pedir la retirada total de la reforma.

Los franceses y francesas lo han conseguido. Su lucha en la calle por la defensa de sus derechos más básicos ha logrado el resultado deseado. Edouard Philippe, primer ministro francés, ha remitido una carta a los sindicatos en la que les informa de la retirada de la edad fija de jubilación a los 64 años, un medida estaba incluida en el proyecto de reforma de las pensiones que ha provocado una huelga general indefinida que cumple ya 38 días.

«Para demostrar mi confianza en los interlocutores sociales y no prejuzgar el resultado de su trabajo con respecto a las medidas que se tomarán para lograr el equilibrio en 2027, estoy dispuesto a retirar del proyecto de ley la medida a corto plazo que yo había propuesto, que consistía en converger gradualmente desde 2022 a una edad de equilibrio de 64 años en 2027», explica el primer ministro.

El primer ministro ha dicho que será necesario situar una edad de referencia de jubilación, aunque ha dejado que sean las negociaciones sociales las que la fijen. También ha indicado que deben quedar abiertas las negociaciones sobre otros puntos de la reforma, como la peligrosidad de ciertos oficios, el empleo de los senior y la gestión del final de carrera de los funcionarios.

El gesto del Gobierno ha coincidido con la quinta jornada de manifestaciones convocadas en todo el país contra la reforma de las pensiones y recibido de forma desigual por los sindicatos. La CGT ha asegurado que ese gesto del Gobierno no es suficiente y ha vuelto a pedir la retirada total de la reforma.

Ahora, el primer ministro convoca una conferencia de sindicatos y patronal que, a finales de abril, deberá ponerse de acuerdo sobre qué medidas adoptar para encontrar el equilibrio financiero de ahora a 2027. Tanto la CFDT como UNSA, los sindicatos moderado, han celebrado el anuncio de Philippe como un «logro» que pone de manifiesto la «voluntad de compromiso del Gobierno».

El anuncio de Philippe pueden hacer mella entre votantes conservadores, que valoran a Macron y a Philippe como un dúo de reformistas impasibles ante la presión de la calle. Desde la oposición, la ultraderechista Marine Le Pen ha denunciado en declaraciones a BFMTV que es una «manipulación» del Gobierno. «Ya dije que esta edad fija de jubilación estaba presente solo para ser retirada. Es una vieja y deshonesta técnica de negociación (…) para poder aprobar todo el resto» de la reforma, ha explicado Le Pen.