El Gobierno ha hecho público el contrato de compra de mascarillas a la empresa Hangzhou Running Trading Co. Ltd, compra que incluía un lote de mascarillas FFP2 defectuosas de la marca Garry Galaxy.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo certificó que un lote de mascarillas no cumplían con los requisitos necesarios para ser utilizadas y proteger adecuadamente, por lo que el pasado 17 de abril el Ministerio de Sanidad ordenó su retirada después de haber sido distribuidas entre los profesionales sanitarios.

El Ministerio de Sanidad pagó 31.291.547 euros por un total de 8,8 millones de mascarillas, entre las que figuran los 2,1 millones de Garry Galaxy de las que tuvo que retirarse el lote defectuoso. De los casi 31,3 millones de euros, algo más de dos millones fueron destinados a «tasas, aranceles y otros gastos».

Las mascarillas compradas a Hangzhou Running Trading Co. Ltd estaban fabricadas por tres fabricantes distintos: 700.0000 mascarillas de la empresa HeNan YADU Industrial, 6 millones de Shangay Dasheng Health Products y 2,1 millones de Garry Galaxy. 

La empresa china exigió el previo pago total del pedido antes del envío de la mercancía que llegó a España utilizando la capacidad logística de la empresa Inditex.

En una carta del Ministerio de Sanidad a la empresa china con fecha 21 de abril e incorporada al expediente de contrato se le solicita el cese inmediato de suministro de cualquier tipo de material del fabricante Garry Galaxy al Ministerio de Sanidad y la reposición a la mayor brevedad posible de las mascarillas FFP2 retiradas, así como de las restantes no suministradas. La entrega de las mascarilla se debería haber realizado en dos fechas: el 22 y el 29 de marzo.

Y añade: «Este suministro se realizará con empresas fabricantes autorizadas por el Gobierno chino que cumpla los estándares de calidad requeridos tras la oportuna validación técnica de la documentación presentada y la aceptación de la misma».

Según explica Sanidad en la carta, los resultados del análisis del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo reflejaron que las mascarillas «no cumplen con ninguna clasificación indicada» en la normativa europea a este respecto y que «la eficacia media de filtración estaría en torno al 70%».

El Gobierno también pide en la carta que la empresa china le informe del contenido de cada envío de lotes que se siga realizando y del resultado de los análisis de calidad realizados antes de entregar el material.

Por último, el Ministerio de Sanidad avisa de que junto a la empresa AENOR se «está trabajando para realizar en territorio chino servicios de inspección de control de la producción, supervisión de la carga de la mercancía, toma de muestras en laboratorio acreditado e inspección en la fábrica suministradora».

El 25 de marzo el Gobierno también compró 2,29 millones de monos desechables a la misma empresa por un importe de 43.436.715 euros y de cuyo transporte también debía encargarse Inditex.

 CONTRATO DE COMPRA DE MASCARILLAS