Para según que cosas, Pedro Sánchez no pierde el tiempo. El Consejo de Ministros autorizó este viernes a Defensa a firmar un contrato para adquirir 346 blindados 8×8 por 2.083,2 millones de euros hasta 2030. El Gobierno justifica la aprobación de este desembolso, pese a estar en funciones, alegando que se trata de una decisión técnica, no política.

La decisión del gobierno en funciones de contratar ya la primera fase de los nuevos blindados 8×8 ruedas Dragón a Santa Bárbara Sistemas, propiedad de la estadounidense General Dynamics, causó sorpresa en el sector, más que por el contenido, por el momento.

El Ejecutivo en funciones, según la Ley de 1997, debe “limitar su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo casos de urgencia […] o por razones de interés general[…], cualesquiera otra medidas”. El ejecutivo socialista indica que resulta imprescindible para la operatividad de las Fuerzas Armadas y la seguridad de las tropas.

Esta decisión tiene una gran trascendencia económica: adjudicar el contrato a la compañía Santa Bárbara Sistemas, “como contratista principal y autoridad técnica de integración”; y atribuir a Indra y SAPA el papel de “subcontratistas de primer nivel”.

El hecho de que se adjudique el contrato antes de que el Ejército haya probado los prototipos añade más incertidumbre, pero Defensa sostiene que es una práctica habitual en otros países y que los riesgos de nuevos retrasos serían aún mayores.