La coalición militar liderada por Arabia Saudí que interviene en el Yemen en apoyo del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi ha asegurado este lunes que el Gobierno de éste controla más del 85 % del país, después de los últimos progresos del Ejército.

En una rueda prensa en Riad, el portavoz de la coalición árabe, el coronel Turki al Malki, ha señalado que «el objetivo estratégico de la coalición es restablecer el Gobierno legítimo del Yemen», que fue expulsado de la capital por los rebeldes hutíes cuando se hicieron con el control de amplias partes del norte y el oeste del país a finales de 2014.

Sin embargo, Al Malki ha destacado que «el apoyo iraní a las milicias hutíes prolonga la batalla» en el Yemen, en referencia a los rebeldes chiíes que disputan el poder al Ejecutivo de Hadi y que según la coalición reciben apoyo logístico y armamento desde Teherán.

El portavoz castrense ha mostrado durante la rueda de prensa, que la coalición suele ofrecer de forma periódica, imágenes de las últimas operaciones de la alianza en varios puntos del Yemen en contra de los hutíes.

Asimismo, ha asegurado que los puertos yemeníes operan a «plena capacidad», pero que los hutíes «impiden la llegada de barcos con ayuda humanitaria a Al Hudeida», en la costa del mar Rojo y principal punto de acceso para la asistencia internacional, vital para el paupérrimo país árabe.

Al Malki ha detallado que la coalición otorgó 20 permisos a barcos que transportan petróleo, alimentos y medicinas para que accedieran a Al Hudeida, cuyo puerto está controlado por los hutíes, pero la alianza árabe es la que controla las aguas y el espacio aéreo del Yemen, sobre el que impone un bloqueo.

La coalición de países suníes, cuyos principales integrantes son Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, interviene en el Yemen desde marzo de 2015 y ha sido acusada de agravar la crisis humanitaria por el bloqueo, además de bombardear objetivos civiles, como escuelas y hospitales.