El pasado 12 de octubre, en un acto que se celebra cada año en conmemoración de la patrona del Cuerpo, la Virgen del Pilar, el golpista Antonio Tejero participó en una misa al término de la cual se entregaron las condecoraciones, menciones y reconocimientos de la Guardia Civil en Rincón de la Victoria (Málaga).

El acto se realizó en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de la Cala del Moral, en Rincón de la Victoria. Ramón, el hijo de Tejero, es el cura de la parroquia.

Las invitaciones para asistir al acto, enviadas a representantes de todos los grupos políticos, fueron cursadas por Miguel Gallardo, capitán comandante del puesto principal de la Guardia Civil de Rincón de la Victoria. En ellas se señala que después de la misa se realizaría la entrega de condecoraciones, menciones y distinciones, como parte del mismo programa oficial.

Eva García Sempere, diputada de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados, ha denunciado publicamente el hecho y ha registrado una pregunta al Gobierno. En ella solicita que se informe de si Tejero fue invitado oficialmente al acto de la Guardia Civil; si esta invitación y la de la Policía a Billy el Niño responderían a «una política de amnesia, olvido y perdón«; si el Gobierno pretende abrir una investigación para depurar responsabilidades y aplicar las sanciones que correspondan; y si el Gobierno piensa acometer una «honda democratización» de la Guardia Civil.

«Es inadmisible que este hombre, que ha sido expulsado de la guardia civil, participe en actos de este tipo, y acompañe a guardias civiles que sí merecen ese reconocimiento«, señala Pedro Fernández Ibar, concejal en la localidad malagueña.

Fernández Ibar asegura que Tejero se retrató con varios de los presentes y que el acto «sirvió de respaldo» a su figura: «Se le dio un espacio oficial para que él tuviera un baño de masas que no le corresponde, que es indigno de la Guardia Civil y que no merecen los guardias civiles que recibieron las condecoraciones«.