El auge de los proyectos de caseros de bricolaje («do it yourself» o hazlo tú mismo) ha hecho que, desde 2013, los sectores de ferretería y bricolaje en España hayan mantenido un crecimiento constante. De hecho, antes de que el país se paralizase, al igual que todo el mundo, por el estallido de la pandemia, sus cifras de negocio eran brillantes.

Debido a las limitaciones de los desplazamientos y de los horarios acortados del comercio físico debido a la crisis sanitaria, las empresas bricolaje han derivado su trabajo hacia la digitalización y el comercio en línea, que están en la cresta de la ola. Diferentes empresas especializadas en la venta online de herramientas a precios competitivos para los profesionales de la construcción y para los aficionados al bricolaje ofrecen además servicio de atención por parte de expertos que ofrecen orientación y asesoramiento sin compromiso.

La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) calcula en su último informe que la pandemia ha provocado un crecimiento estable interanual del 80% de las ventas online de productos para el hogar, tras llegar a dispararse hasta un 400%.

De dónde venimos

Antes de la pandemia, el bricolaje ya estaba de moda. En España había más de 8000 comercios dedicados en exclusiva al bricolaje y la ferretería. Aquí se engloban tanto las grandes superficies como las pequeñas tiendas de barrio. Esas 8000 empresas daban trabajo a, aproximadamente, 150.000 personas.

Antes de la entrada en vigor del primer estado de alarma en nuestro país hasta hoy, las cifras de negocio en este campo eran espléndidas. El sector contaba con un impacto económico directo sobre el PIB de 27 000 millones de euros, es decir, en torno a un 2,4 % del total.

A dónde vamos

Los hábitos de los consumidores se adaptan a la situación y las ventas online se aceleran. El hecho de la existencia de toques de queda o, directamente, reclusión, supone disponer de tiempo libre, por lo que se elevan exponencialmente las compras online de herramientas, pintura, y todo tipo de productos para mejorar el hogar.

Las diferentes marcas se están adaptando teniendo en cuenta que buena parte de los productos y servicios que comercializan van a ser consumidos preferentemente en los hogares. Los productos para la mejora del hogar tienen una  ventaja: siempre o casi siempre se aplican o consumen en el hogar, por lo que es más sencillo para las empresas ajustar sus productos y sus precios para este fin.

Respecto a las preocupaciones en compra, el informe de Andimac señala que encontrar buenos precios es lo más importante para un 80,6% de los consumidores, y comprar todo en un mismo sitio es importante para el 62%. Además, aparecen dos tendencias que cogen fuerza, la proximidad (principal driver de elección precrisis), un 60% de los consumidores irá a establecimientos cercanos, y la concentración (una tendencia que antes no existía), en concreto un 51% de los consumidores concentrará las compras en un mismo lugar. Además, uno de cada cuatro consumidores indica que comprará más online, en concreto un 24% de los consumidores.

Por encima de las previsiones

Alejandro Lozano, responsable del área de Ferretería y Bricolaje de AECOC, explica que “las ventas en ferretería son de récord desde el mes de mayo; la campaña de productos de jardín ha sido muy buena y el canal online está desarrollándose muy por encima de las previsiones que se tenían a principio de año”.

Según las conclusiones del último Comité de Ferretería y Bricolaje de AECOC, los resultados positivos fueron generalizados, aunque algo menores en las zonas de España más dependientes del turismo.