La Asociación de Defensa Ambiental Salvemos Cabana considera que el actual modelo de desarrollo eólico vigente en esta comarca costera es totalmente incompatible con la certificación.

Tres de los aerogeneradores del parque eólico de Corme (Ponteceso), de dimensiones absolutamente desmesuradas, sobresalen sobre esta conocida población de la Costa da Morte coruñesa / Salvemos Cabana

El colectivo explica que en ningún caso la sobresaturación de parques eólicos en funcionamiento, a los que hay que sumar los más de 20 que se encuentran en distintas fases de tramitación y que añadirían casi 200 aerogeneradores de grandes dimensiones al conjunto es armonizable con la «Declaración sobre la Defensa del Cielo Nocturno y el Derecho a la Luz de las Estrellas”, también conocida como «Declaración de la Palma», que reconoce la necesidad de proteger los cielos como un bien para el ser humano y la sociedad.

Las luces parásitas de los aerogeneradores dominan el cielo nocturno de la Costa da Morte en aquellos parajes afectados por los parques eólicos de nueva generación, con máquinas que pueden llegar a superar los 200 metros de altura en punta de pala / Salvemos Cabana

«La contaminación lumínica es un problema reconocido a nivel internacional y la iluminación permanente de los aerogeneradores altera en la práctica el disfrute del cielo nocturno» -fundamenta la asociación en un comunicado-. Además, con el uso de aerogeneradores de nueva generación, tanto en las nuevas instalaciones como en repotenciaciones de proyectos, con máquinas mucho más grandes, el impacto visual pasa a ser un factor de primer orden a la hora de considerar cualquier tipo de interferencia en el cielo nocturno.

Aluvión de aerogeneradores en la Costa da Morte. Las máquinas tienden a instalarse en zonas elevadas y de alta visibilidad / Salvemos Cabana

Salvemos Cabana rememora que en la Costa da Morte los parques eólicos se han instalado o proyectan hacerlo en la mayoría de los casos «en atalayas orográficas que dominan el paisaje nocturno y destacan por su alta visibilidad», lo que aumenta el problema a nivel de observación astronómica y astrofotografía.

Para la entidad es fundamental tener en cuenta, además, que los especialistas han advertido que la iluminación de los aerogeneradores presentan otros factores adversos, teniendo un impacto significativo sobre el medio nocturno y llegando a generar molestias a las personas, confiriendo al paisaje una imagen de desasosiego. La organización ornitológica SEO/Birdlife ha advertido en esta línea que las luces de los aerogeneradores también provocan la alteración de los ciclos naturales de muchos seres vivos durante el período nocturno y las pautas de comportamiento al modificar sus ritmos circadianos, llegando a desorientar a las aves y ciertos anfibios en sus procesos de migración.

La iluminación con farolas led en la Costa da Morte, como la instalada en diversos puntos de Cabana de Bergantiños por el alcalde José Muíño Domínguez (PP), ha generado un problema de contaminación lumínica que perturba a la población y dificulta el visionado del cielo nocturno / Salvemos Cabana

Salvemos Cabana, como asociación de defensa ambiental, apoya la declaración de la Costa da Morte como zona «Starlight» en condiciones ideales pero considera que «en ningún caso el interés comercial y/o político de nadie puede estar por encima del medioambiental y el humano». Porque a su juicio, con los datos vigentes, la realidad es que «el actual desarrollo eólico, sumado a la deficiente iluminación municipal que presentan una gran mayoría de localidades -incluida Cabana de Bergantiños- hace que no se den a día de hoy las condiciones reales necesarias para una certificación celeste de estas características». Para el colectivo la Costa da Morte, como Galicia, «necesita con urgencia» un saneamiento de luces nocturnas previo a cualquier otro tipo de consideración, no más parques eólicos.