El informe requerido por el juez Manuel García-Castellón a la Policía Científica atribuye a una técnica «empleada por los laboratorios especializados en recuperación de información» los daños en la tarjeta del móvil de Dina Bousselham, la exasesora del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, después de que éste se la devolviera.

Estos daños hallados en la tarjeta SIM fueron provocados por «el lijado de la cubierta protectora» que «sería compatible con un intento de recuperación del contenido de la memoria» con una técnica que coincide con la «empleada por los laboratorios especializados» en este tipo de trabajos

El informe pericial, al que ha tenido acceso Europa Press, habla de un exceso de lijado que produjo daños en una de las pistas de la tarjeta de memoria de Bousselham y ese es el motivo por el que no se puede acceder al dispositivo.

Estas conclusiones que alejan las sospechas de un posible delito de daño informático causado por el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, a quien el magistrado retiró el pasado mes de mayo la condición de perjudicado en la denominada pieza «Dina», una de las que integran el caso ‘Tándem’ sobre las presuntas actividades irregulares del comisario jubilado en prisión José Manuel Villarejo.

La pieza tiene su origen en marzo de 2019, después de que la Policía Nacional encontrase en casa de Villarejo documentos de la ex asesora que parecían provenir de una extracción de datos de su teléfono móvil, cuyo robo denunció en noviembre de 2015.

El asunto dio un giro a finales del pasado mes de mayo, cuando el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Manuel García Castellón, retiró la condición de perjudicado del vicepresidente tras constatar que tuvo en su poder la tarjeta del móvil de su exasesora durante varios meses antes de devolvérsela.

Además, estas conclusiones coinciden con la respuesta dada al titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 por la empresa británica a la que el marido de Dina envió la tarjeta del móvil que le había sido entregada por Iglesias para intentar poder acceder a su contenido, afirmando que no le había sido posible hacerlo en un primer momento. La firma tampoco pudo hacerlo si bien reconoció que el dispositivo había llegado intacto físicamente y la empresa se responsabiliza de parte de los daños que presenta.

Días después, la exasesora remitió un escrito al juzgado para cambiar en parte esta versión para «evitar malentendidos que se hayan podido generar». Así, remarcó que una vez que Iglesias le devolvió el soporte, sí pudo acceder al contenido del mismo, pero que fue en el segundo intento cuando dejó de funcionar.

Con este informe, García Catellón buscaba completar las diligencias para esclarecer el origen de los daños. El líder de Podemos le entregó la tarjeta a su entonces asesora en el verano de 2016, meses después de que éste la recibiera del presidente del Grupo Zeta Antonio Asensio y casi un año más tarde de que a la entonces asesora le robaran el terminal móvil.

En concreto, el juez pidió a la Policía Científica que realizara «un informe pericial sobre los daños y las causas u origen de los mismos que presenta la tarjeta aportada a las actuaciones» por la afectada.

LIJADO DE LA CUBIERTA PROTECTORA

Según señala el informe en su conclusiones, la tarjeta presenta daños en la parte posterior izauierda producidos por el lijado de la cubierta protectora, que deja al descubierto los puntos de conexión directa a la memoria de la tarjeta.

Ello, según los peritos, sería «compatible con un intento de recuperación del contenido de la memoria una vez que se ha detectado un fallo en la controladora de la tarjeta que impide sunormal funcionamiento». El lijado, abunda el informe, se suele ralizar mediante la utilización de un lápiz de fibra de vidrio o bien mediante lija de grano muy fino.

«La técnica descrita sería empleada por los laboratorios especializados en recuperación de información de este tipo de dispositivos», insiste, para añadir que al no poder realizarse la lectura del contenido de la memoria no se puede determinar si existían daños previos a la discontinuidad encontrada en el vestigio, qué partes está afectadas por los misos ni el momento en que se produjeron.