
COMUNICADO de Pacto Por el Mar Menor
La última semana del mes de julio se nos ha presentado como una de las más tristes de este verano: las riberas del Mar Menor siguen enfangadas por algas putrefactas y en medio de acusaciones de quién tiene que retirarlas, si los ayuntamientos o Costas; el agua de la escasa lluvia del lunes 26 conteniendo toneladas de sedimentos cubrió carreteras a causa de las modificaciones del terreno en las fincas agrícolas; el caudal de la rambla del Albujón no cesa de verter en la laguna; y para colmo, la rotura de una tubería de agua del Taibilla en Santiago de la Ribera arrojó al Mar Menor aguas cargadas de tierra a través del conocido colector colindante a la Academia General del Aire ante el estupor de los bañistas, visitantes y residentes.
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Biomasa acumulada en las orillas de Los Nietos. 27 de julio de 2021 |
Las toneladas de biomasa que se acumulan en las orillas de las playas indican que el baño, ese maravilloso servicio ecosistémico que nos prestaba el Mar Menor, ha dejado de ser placentero en muchas zonas e imposible en otras. El Ayuntamiento de Cartagena culpa al Gobierno central de no retirar las algas, pero no interpela al Gobierno regional por su falta de actuación en el origen de las prácticas que conducen a la formación de estos fangos; además de esa falta de responsabilidad supone un despilfarro a costa del dinero de todos los contribuyentes.
La gran inversión de la Administración regional para este verano ha sido la instalación de pasarelas para que los bañistas puedan acceder al agua por encima de las zonas degradadas y algunas campañas con poca base científica, aunque sí con dosis de propaganda que flaco favor hacen a la situación real. A día de hoy se continúa sin aplicar una sola medida para evitar que esos nutrientes que no dejan de llegar al Mar Menor, sigan alimentando al alga Caulerpa prolifera que se reproduce a pasos agigantados colmatando las zonas de aguas someras y produciendo fangos malolientes.
Por su parte, el Gobierno central anda presentando grandes proyectos sin fechas para su puesta en marcha, maneja cifras que no se concretan en actuaciones y adolece de falta de respuesta inmediata. Es indignante la incapacidad de diálogo entre la Administración central y la autonómica; es insufrible ver cómo el Mar Menor es esgrimido como arma política y es insoportable la inacción de todos, tanto para evitar las causas de esta eutrofización en su origen, como para poner remedios que amortigüen los daños.No es una casualidad que esta Región uniprovincial tenga una de las rentas más bajas de España, que el nivel educativo sea asimismo uno de los más bajos, que el desempleo y el abandono escolar sean de los más altos, y que los dos mayores desastres ecológicos del Mediterráneo (Portmán y el Mar Menor) se hayan producido aquí. ¿Tan poco valoran nuestro patrimonio natural como Región? ¿Tan difícil es reconocer los errores y aprender de ellos?
Grupo de coordinación de Pacto por el Mar Menor