El jefe del Ejército argelino, general Ahmed Gaïd Salah, denunció hoy una conspiración contra las Fuerzas Armadas y volvió a proponer la aplicación del artículo 102 de la Constitución, que permite inhabilitar al presidente del país, Abdelaziz Bouteflika, gravemente enfermo desde 2013.

En una reunión de emergencia celebrada en la sede del ministerio, el oficial indicó que «algunas partes maliciosas están ocupadas preparando un plan para socavar la credibilidad del Ejército y burlar las demandas legítimas del pueblo».

«Hubo una reunión de personas bien conocidas, cuya identidad se revelará en el momento oportuno, que inició una virulenta campaña contra el Ejército en prensa y redes sociales destinada a hacer creer que el pueblo argelino rechaza la aplicación del artículo 102», afirmó en un comunicado.

Gaïd Salah, que se reunió con parte del Estado Mayor, insistió en que el citado artículo «es la única garantía para preservar la estabilidad política, para proteger a nuestro país de cualquier situación desafortunada».

La propuesta «se inscribe en el marco de las misiones constitucionales del Ejército, en su calidad de garante de la independencia nacional, de la salvaguardia de la soberanía nacional y la integridad territorial», remarcó.

Argelia es escenario desde hace seis semanas de multitudinarias protestas en la calles para exigir la salida de Bouteflika, gravemente enfermo desde 2013, y la caída del «círculo de poder» que lo protege y maneja, al que la población responsabiliza de la aguda crisis política que atraviesa el país.

Este viernes, millones de personas volvieron a echarse a las calles para pedir la salida del propio Gaïd Salah, uno de los hombres más cercanos al mandatario, y protestar contra su propuesta de aplicar el artículo 102, que consideran una maniobra más de ese círculo para perpetuarse en el poder.

De ponerse en marcha el citado artículo, la transición quedaría en manos del presidente del Senado, Abdelkader Bensalah, otro de los apoyos más firmes del enfermo mandatario, opción que quiere evitar a toda costa la oposición.