El polémico juez Salvador Alba ha sido condenado a seis años y tres meses de prisión y 18 años de inhabilitación por tres delitos cometidos en el ejercicio de su cargo, al conspirar para perjudicar a su antecesora en el cargo, la también magistrada Victoria Rosell durante los meses en los que la sustituyó al frente del Juzgado de Instrucción 8 de Las Palmas de Gran Canaria. Alba deberá además indemnizar a Rosell con 60.000 euros por los daños morales ocasionados como consecuencia de esta operación.

La Sala de lo Penal del alto tribunal canario atribuye al magistrado, suspendido de funciones desde julio de 2018, en una sentencia notificada este martes a las partes, los delitos de prevaricación, en concurso con el de cohecho, y falsedad en documento oficial. Salvador Alba queda absuelto del delito de negociaciones prohibidas a funcionarios públicos y de la revelación de secretos. La condena implica la pérdida definitiva de la condición de juez para Alba, que puede recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo.

La Fiscalía pedía diez años de cárcel y 29 de inhabilitación para Alba por lo que describió como “un acuerdo corrupto” con un empresario al que entonces investigaba, Miguel Ángel Ramírez, con el un único objetivo de desacreditar a la jueza Rosell.

Aunque al abrirse juicio oral contra él fue suspendido de sus funciones, hasta ese momento Salvador Alba había seguido interviniendo como magistrado de la Audiencia Provincial en varias causas de corrupción abiertas en Lanzarote, en muchos de los casos actuando en contra del criterio del juez instructor y de la Fiscalía.

El TSJC ha denegado la autorización al magistrado para interponer una querella por calumnias contra Miguel Ángel Ramírez, el empresario que grabó la conversación que ambos mantuvieron en el despacho de Alba el 16 de marzo de 2016 y en la que pactaron los términos de la operación para perjudicar a Rosell. En su declaración como testigo, el expresidente de Seguridad Integral Canaria (SIC) comparó los métodos del ahora condenado con los propios de «la mafia de Chicago en los años 30».

Deja un comentario