El juez estadounidense que se encarga del caso de la secta sexual Nxivm en Nueva York ordenó este jueves que el jurado sea anónimo y que esté «parcialmente secuestrado» durante el proceso pese a que no hay un «peligro real» para los miembros que lo conformen.

Según documentos judiciales, el magistrado Nicholas Garaufis lo decidió así en una audiencia previa al juicio que comenzará el próximo 29 de abril y que reunió a varios imputados: el fundador de Nxivm, Keith Raniere; la actriz Allison Mack; la heredera de la licorera Seagram’s, Clare Bronfman, y la contable Kathy Russell.

Las medidas dictadas por el juez evitarán la divulgación de los nombres del jurado, todavía por seleccionar, que será identificado con números, y tendrán que ser transportados por los alguaciles para entrar y salir del juzgado, algo que medios locales han comparado con el reciente caso del narcotraficante mexicano «El Chapo».

Raniere, considerado el líder de la secta, se enfrenta a varios cargos, entre ellos tráfico sexual, conspirar para cometer este delito y también obligar a trabajo forzoso, fraude electrónico o posesión de pornografía infantil.

De todos los imputados, un total de seis, Raniere es quien tiene más cargos imputados y, de ser hallado culpable, se enfrenta a un mínimo de 15 años de prisión y un máximo de cadena perpetua.

De acuerdo a la revista Vulture, el juez dijo en la vista que «no hay un peligro real para el jurado» pero no quiere la «posibilidad» de que un periodista o un civil pueda acudir a los miembros antes, durante o después del proceso, pero serán libres para dirigirse ellos mismos a los medios una vez concluya.

Raniere, de 58 años y apodado «Vanguard», llevaba dos décadas impulsando supuestos programas de autoayuda bajo una empresa paraguas llamada Nxivm, de la que era fundador y que abarcaba centros operativos en Estados Unidos, México, Canadá y Suramérica.

Según la Fiscalía, Nxivm, establecida en el norte de Nueva York, seguía un esquema de estafa piramidal en el que se obligaba a los asistentes a tomar clases adicionales a mayor precio y a traer a otras personas para «ascender» de rango y obtener privilegios.

Fue arrestado en marzo de 2018 en México, a donde huyó tras un reportaje de The New York Times que recogía las historias de mujeres que habían logrado dejar Nxivm, que se calcula captó a unas 16.000 personas, y después trasladado a EE.UU.

La Fiscalía alega que Raniere formó una sociedad secreta dentro de Nxivm llamada DOS, acrónimo en latín para «Amo de las compañeras obedientes» o «El voto», donde era el único hombre y el líder, mientras que la actriz Mack era «una de las mujeres en el primer nivel de la pirámide, inmediatamente después» de él.

DOS operaba con los rangos de «maestros» y «esclavas», y se esperaba de estas últimas que reclutaran a otras nuevas, que estarían por debajo y de las que se podrían aprovechar el resto de superiores en la pirámide.