El denominado lugar do Portaguzo, situado en el tramo medio del río Portapego, alberga el paraje más contaminado existente a día de hoy a nivel gallego con la acumulación de miles de toneladas de depósitos de sedimentación de lodos tóxicos de mina con un grosor que en algunos puntos alcanza varios metros de profundidad.

El lugar do Portaguzo es el espacio ambiental más contaminado de Galicia / Cornado Mina Non

En toda la documentación presentada durante estos años durante el proceso de tramitación de Cobre San Rafael para llevar adelante la reapertura de la explotación de Touro y en los últimos anuncios hechos por la empresa de presunta “depuración” de las aguas con la instalación de dos plantas de tratamiento no hay un solo indicio por parte de la filial de Atalaya Mining y Explotaciones Gallegas que invite a pensar que se va a hacer cargo de este desastre ambiental que no sólo afecta a este sector del Portapego sino a docenas de kilómetros de otros ríos y arroyos de la comarca que derivan finalmente en la cuenca del Ulla.

Vista satelital del lugar do Potaguzo. Esta zona acumula miles de toneladas de arrastres contaminados procedentes de la antigua mina de Touro / Google Earth
Mapa de localización del desastre ambiental provocado por la mina de Touro en el contexto del río Portapego. La contaminación además afecta a todos los ríos y arroyos de la comarca / Cornado Mina Non
Teniendo en cuenta los precedentes no hay ni un solo indicio que invite a pensar que la minera afrontará la restauración ambiental completa de suelos y ríos de la zona afectada por la actividad extractiva / Cornado Mina Non

EJERCICIO DE “MINERÍA PARA INCAUTOS”

Al final, el anuncio de la empresa supone un ejercicio de “minería para incautos” dado que al encontrarse fuera del contexto de la mina histórica y de la propia concesión el supuesto “nuevo” proyecto de Cobre San Rafael no contempla -ni contemplará- restauración alguna para la inmensa afectación superficial y subterránea de la actividad metalífera previa.

Considerando la realidad existente a día de hoy en todo el sistema fluvial que deriva a la cuenca del Illa el pretendido «nuevo» proyecto de Cobre San Rafael es solo un ejercicio de «minería para incautos» / Cornado Mina Non

Por otra parte, la legislación indica que la restauración no tiene que ser consecuencia del desarrollo de un nuevo proyecto como pretende ahora la minera, sino que la Administración ha de velar por el cumplimiento de la normativa aplicable, que en este caso indica de manera clara que el adecuamiento ambiental ha de tener un carácter previo y debe solventarse por parte de la actual propietaria de la concesión, algo que Explotaciones Gallegas lleva obviando a lo largo de las últimas tres décadas.

En este punto es necesario considerar, además, la operativa que está siguiendo Atalaya Mining en su proyecto andaluz de Riotinto, que acumula expedientes sancionadores, escándalos internos, altos niveles de siniestralidad laboral e incumplimientos en materia ambiental, lo que ha llevado incluso a la Fiscalía a actuar de oficio, poniendo así en cuestión cualquier tipo de promesa que más allá de la propaganda o la publicidad pagada pueda hacer la minera para sacar adelante su negocio.