El mensaje que el jefe del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, pretendió hacer llegar este sábado a los militares encontró obstáculos y escasa respuesta y no llegó a los cuarteles, a los que esta misma jornada el presidente Nicolás Maduro hizo una visita para resaltar su lealtad y reforzar su imagen entre la tropa.

Guaidó pidió la víspera a los opositores que se congregaran a las puertas de los destacamentos militares para pedir a los uniformados, nuevamente, que desobedezcan a Maduro, cuyo nuevo mandato de seis años no es reconocido por el antichavismo, así como por buena parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos a la cabeza.

Pero esta llamada encontró una escasa respuesta en todo el país y en Caracas apenas un puñado de personas atendieron la solicitud del líder opositor, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 Gobiernos.

El grupo más numeroso de antichavistas se dirigió hacia el control militar de la residencia presidencial La Casona, que hace años no ocupa ningún mandatario, donde fueron bloqueados por un piquete de policías que cortaban el paso equipados con equipos antidisturbios.

Allí, los manifestantes, la mayoría de ellos de avanzada edad, intentaron dialogar y entregar el documento de la Ley de Amnistía aprobada por la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, que les garantiza a policías y militares el perdón jurídico si se rebelan contra Maduro.

Escasa respuesta en Venezuela al llamado de Guaidó de acudir a los cuarteles

«He venido porque hay que luchar por la libertad, en este país cada día vamos de mal en peor, no tenemos comida, no tenemos medicinas, no tenemos ningún beneficio de lo que el Gobierno está llamado a hacer», comentó a Efe Martín Mora, una de las personas que acudieron hasta el lugar.

Tras una breve espera, se unieron al grupo de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) también con equipos antidisturbios y algunos con máscaras de gas.

El comandante del grupo de la GNB recibió el documento y posteriormente lo quemó, pudo constatar Efe, mientras afirmaba que los militares no iban a traicionar su deber.

Decepcionó así a los opositores como Mora, que espera que «los militares sean conscientes y que le hagan caso al pueblo», en referencia a los constantes llamados de la oposición a la Fuerza Armada para que dé la espalda a Maduro.