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Xan Pereira Castro

Sevilla, Málaga y Granada son las tres únicas ciudades españolas con suburbano cuya concesionaria es una empresa privada y no otro organismo público. La sociedad Metro de Sevilla pertenece en un 88’23 por ciento a Globalvia, empresa gestora de infraestructuras cuyo capital es propiedad de tres fondos de inversión extranjeros: OPTrust (Canadá), PGGM (Holanda) y USS (Reino Unido).

Los trabajadores del Metro de Sevilla negocian actualmente un nuevo convenio pidiendo un aumento de salario acorde a la situación de la empresa (10% en 4 años, un 2,5% anual) pero Globalvía se niega a mejorar las condiciones de sus empleados.

Cabe destacar que en la negociación incluso la propuesta de la multinacional fue a peor, perdiendo dinero los trabajadores, resaltando de esta manera el poco interés que está poniendo la empresa en intentar que sus empleados gocen de un sueldo digno.

Un trabajador del metro de Sevilla, cuyo nombre mantenemos en el anonimato para evitar represalias, denuncia a este medio que el negocio creado por la multinacional Globalvía se basa en la «destrucción de empleo, misma plantilla y deficiente calidad del servicio.»

Indica, asimismo, que han pasado de «tener más de 90 vigilantes ahora llegamos a apenas 40, tenemos menos horas de limpieza (empresas externas) y mantienen la misma plantilla fija de hace 10 años y sin cubrir las distintas bajas, reducciones de jornada, etc.»

Las reivindicaciones de la plantilla, por lo tanto, están referidas a unos derechos mínimos, como pueden ser unas condiciones dignas de trabajo o un aumento de la plantilla. Se trata de unos derechos totalmente justificados y asumibles por Gobalvia.

En un vídeo creado por uno de los trabajadores denuncian que la empresa que explota el metro de Sevilla recibe más de cuatro euros por cada viaje de la Junta de Andalucía. El metropolitano alcanzó en 2018 una nueva cifra récord de viajeros desde el inicio de la explotación, transportando un total de 16.936.054 usuarios, elevando de esta forma las ganancias. La demanda ha crecido un 5´65% en relación con 2017.

Se reclama en el vídeo que si el metro de Sevilla fuese explotado directamente por la Junta de Andalucía, esos millones podrían ser usados para la mejora del servicio y para que sus trabajadores gocen de unas garantías laborales mínimas.

«El metro de Sevilla lo explota un fondo de pensiones que precariza los servicios para aumentar sus ganancias«, sentencia el archivo multimedia.

 

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