Una vez más, el Gobierno, las administraciones y los partidos políticos se han posicionado de parte de quienes se divierten torturando y matando animales y ceden ante las presiones del sector taurino, ofreciendo ayudas económicas para rescatar una actividad que rechaza la gran mayoría de la sociedad.

«La tauromaquia es una actividad minoritaria (solo el 8% de la ciudadanía española acudió a un espectáculo taurino el año pasado) que no tiene cabida en la sociedad contemporánea. Pese a las mentiras que defienden quienes la practican, se trata de un cruel vestigio del pasado que nada tiene que ver con la literatura, el cine, la música o las demás artes», denuncia Pacma.

Con la crisis provocada por la COVID-19, los taurinos dieron por perdida toda la campaña de violentos espectáculos, un golpe que los condenaba a una inevitable desaparición más pronto que tarde. Sin embargo, el PSOE y Podemos han decidido rescatar al sector y prolongar la agonía de miles de toros, novillos, vaquillas y demás animales torturados y matados en ruedos y calles.

El viernes pasado, el ministro de Cultura y Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, hacía públicas las ayudas económicas al sector cultural, anunciando que el sector taurino se podrá acoger al fondo CREA, una línea de crédito de 40 millones de euros para «profesionales de las Bellas Artes».

La indignación no tardó el teñir las redes sociales, donde cientos de usuarios mostraron su desacuerdo por la equiparación de quienes torturan y matan y los verdaderos artistas.

Desde el inicio del estado de alarma, el sector taurino ha estado presionando, exigiendo un trato preferente, una mención especial como ámbito cultural, reuniones de alto nivel, ayudas económicas extraordinarias… Porque saben que están condenados y que no podrán superar este tremendo bache económico.

Desde Pacma han seguido denunciando cada irregularidad que cometían, dando voz a la sociedad que reclama la prohibición de la tauromaquia, alentando al ministro de Cultura para que escuchase de una vez el clamor de la ciudadanía. «Han escogido traicionar a la absoluta mayoría de la sociedad y convertirse en el Gobierno que rescató la tortura», denuncia el partido animalista.