El ministro de Interior de Australia, Peter Dutton, se reunió con un millonario chino, revela hoy la prensa local, a pesar de las tensiones diplomáticas entre Camberra y Pekín por las supuestas injerencias asiáticas en la nación oceánica.

El empresario Huang Xiangmo, quien cuenta con fuertes lazos con el Partido Comunista chino, presuntamente pagó una fuerte suma de dinero al exministro liberal Santo Santoro para reunirse en privado con Dutton en 2016, cuando era ministro de Inmigración, en un restaurante de Sídney.

Tras la cita, supuestamente Dutton aceleró la solicitud de ciudadanía del millonario chino y su familia, revela una investigación periodística conjunta del programa Four Corners del canal ABC y el grupo mediático Fairfax.

Huang, un importante donante a partidos políticos, universidad y otras oenegés de Australia, llegó al país oceánico en 2011.

A pesar de los esfuerzos por lograr la ciudadanía, las autoridades rechazaron la solicitud de Huang y le despojaron de su permiso de residencia al catalogarlo como una amenaza de injerencia política en Australia a raíz de sus conexiones con el régimen comunista.

En medio del escándalo, Dutton aseguró hoy a los medios que no ha recibido ninguna donación de este individuo, pero no negó el encuentro.

Duncan Lewis, director general de la Organización Australiana de Seguridad e Inteligencia, afirmó el lunes ante el Senado que Australia sufre una amenaza «sin precedentes» por parte de los agentes de inteligencia extranjeros.

Australia, que celebrará elecciones generales en mayo, aprobó en diciembre una ley que prohíbe las donaciones extranjeras para prevenir la injerencia de países como China en su política doméstica, algo que siempre ha negado Pekín y ha causado fricciones entre ambas naciones.