El alcalde pedía que se hicieran eco en Nueva York del polémico espectáculo lumínico y lo ha conseguido, aunque no de la forma en la que él pensaba.

«Me va a llamar el alcalde de Nueva York y me va a decir que me tiene sana envidia porque las luces de Navidad en Vigo son las mejores del planeta», indicaba el socialista Abel Caballero, alcalde de Vigo, lleno de orgullo antes de prender el polémico alumbrado navideño.

Y llamar le llamaron, pero la atención. El ‘New York Times’ ha dedicado un artículo al alcalde de Vigo cuestionando el hecho de que un alcalde se gaste un millón de euros en el alumbrado y máquinas de nieve mientras los regidores del país en plena Cumbre del Clima lanzaron sus compromisos para luchar contra el cambio climático, en el que el consumo de energía en gran parte del problema.

El redactor describe a Caballero como «un exuberante político socialista al que le gusta llamarse a sí mismo ‘el alcalde más popular de Europa'» y critica su competición con José Luis Martínez Almeda por tener la mayor cantidad de luces y antes.

Caballero intenta superarse cada año con las luces y el consumo. En esta ocasión instaló cincuenta cañones de nieve que se calcula emiten unas seis toneladas de CO2, una gran noria que los primeros días estuvo inhabilitada por el viento que azotó Galicia y una pista de hielo. Para rentabilizar ese atractivo que generan las luces viguesas, este año, además, adelanto el encendido al 23 de noviembre, más de un mes antes de Navidad. «¿Cuánto es demasiado?», se preguntan en The New York Times.